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Freddy Ayala Plazarte: ‘Con un manuscrito en el horizonte’

Viernes, 23 de Diciembre de 2016

Escritor. Está de paso por Ecuador. Presentó su poemario.




‘Con un manuscrito en el horizonte’ es la reciente obra poética publicada por el escritor ecuatoriano.


 


DAMIÁN DE LA TORRE AYORA

 

 

Era una masa incandescente que lo cegó por un segundo. Un destello que le supo a muerte. Eran cuatro contra uno, ese uno era la presa. Lo engañaron y un ascenso a la montaña se transformó en una cacería. De la traumática experiencia, le queda algo de pólvora impregnada en el cuello y un poemario al que ha titulado ‘Con un manuscrito en el horizonte’ (Editorial La Caída).

 


El poeta Freddy Ayala Plazarte fue víctima de un intento de homicidio. Un amigo suyo lo entregaba en sacrificio. Huyó. Sobrevivió de una caída que lastimó todo su cuerpo. Una caída que, curiosamente, le salvó de las balas. Aquello fue por 2001.

 


El libro se comenzó a elaborar siete años después. Entre 2008 y 2010 se trabajaron los tres primero capítulos: ‘Carátulas de la infancia’, ‘Con un manuscrito en el horizonte’ y ‘Códices de la memoria’. Después vendrían ‘Manuscritos en el mar Muerto’ y ‘El réquiem de Sara’, que redondean a esta obra elogiada por el escritor peruano Enrique Verástegui.

 


“El libro de Ayala Plazarte, escrito delicadamente, utilizando adecuadamente la puesta en página de los versos, bellos como su contenido”, escribirá Verástegui.

 


El comentario positivo del autor peruano coincide con las favorables críticas de 2011, que le permitieron a Ayala Plazarte obtener el II Premio en la Bienal Nacional de Poesía ‘Juegos Florales’.

 

 


Vivencia

 


Freddy dejó por un tiempo los Andes para arribar a España, donde cursa su doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. El rock duro, la adrenalina del heavy metal, la imagen sobre su música, el mestizaje que provoca, el discurso que gira en torno a esta música, lo obsesionan por ahora… Así va construyendo su discurso para alcanzar el doctorado.

 


Sintió la soledad absoluta y el más puro desarraigo. Perdió esa mirada morbosa y mojigata que se encubre en Ecuador: le sirvió observar cuerpos más libres, donde la minifalda se convierte en una sotana. Recorrió Praga, Transilvania, Barcelona y varias ciudades de Alemania. Vivió al máximo varios festivales de rock, donde su paso por Wacken resultó fundamental para su tesis académica y para lanzar una vez más el birrete de la universidad de la vida.

 


En vez de sumergirse en el mar Negro, ese que limita con Rumania, prefirió hundirse en los ojos azules de una rumana.

 


Regresó por un lapso corto de tiempo a Ecuador para presentar ‘Con un manuscrito en el horizonte’. Andrés ‘Tush’ Villalba y Javier Lara comentaron su trabajo días atrás en el Centro Cultural Benjamín Carrión.

 


Ahora alista de nuevo sus maletas, que no solo se nutren de ropa, sino de sus escritos, como el libro que está por ahora cocinando: ‘Instrumentos para medir el viento’. Aquí o allá, seguirá escuchando a Loreena McKennitt.

 

 


Manuscritos

 


Verástegui sentencia: “Estrecho la mano a este poeta del Ecuador, y lo es sencillamente porque toma con absoluta seriedad su trabajo de poeta”. 
Disciplina y seriedad han caracterizado a Ayala Plazarte, quien dio muestras de ello desde su libro ‘Mi padre en las rieles de Sumpa’. “El poeta es un amanuense del aire vivido, un escribano que documenta la respiración del tiempo, un notario de la saga que la vida acumula en la geografía y la biografía, y a través de emblemas rápidos y sustanciales da cuenta de la vivencia íntima y múltiple”, dice a manera de prólogo Roberto Manzano.

 


Sin duda, aquella pólvora que habita en su cuello es lo único que le queda de su antigua memoria: el destello le trajo un nuevo registro, el cual le permite ver de otra manera las siluetas de las montañas durante la penumbra, donde fluctúa el atardecer y el anochecer: conciencia e inconciencia al puro estilo lacaniano. El mármol es la metáfora de la memoria –tal como lo plantea este poeta- en su travesía por descifrar el tiempo.











Perfil

 

 

Poeta, ensayista y catedrático ecuatoriano (Aláquez, 1983). Realizó estudios de Comunicación Social en la Universidad Central del Ecuador. Posee una maestría en Estudios de la Cultura con mención en Artes y Estudios Visuales por la Universidad Andina Simón Bolívar. Ha publicado los poemarios ‘Zaratana’, ‘Kamastro de Matura’, ‘Mi padre en las rieles de Sumpa’ y ‘Nomenclatura del Internado’. Realizó también la recopilación ‘Premonición a las puertas’. En 2015 ganó el Premio Jorge Carrera Andrade por ‘Rebeliones al filo de una sinfonía’.












 

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