La Hora :: Ecuador :: Noticias Nacionales e Internacionales

Viernes, 24 de Marzo de 2017

Ediciones Anteriores

Ingrese Aqui

Regionales:

Especiales

Día de la Mujer: En busca de un cupo para ser taxista legal

Miércoles, 8 de Marzo de 2017

Amor. A pesar del dolor y del cansancio, Ivone continúa trabajando por su familia.



Aunque muchos taxistas trabajan como ‘piratas’, su propósito es contar con todos los permisos.



Ivone Llumiquinga, de 39 años de edad, tiene dos hijos, ellos son su motivo de vivir y de trabajar. Ella se dedica al taxismo.

 


Su día comienza a las cinco de la mañana. Realizar los quehaceres y preparar a sus hijos para ir a clases son las primeras actividades del día. Después, a las 08:00, comienza su jornada como taxista hasta las 16:00. Luego regresa a casa para ayudar a su pequeña con los deberes y preparar la cena. El día culmina a las 23:00.

 


Antes de dedicarse al taxismo, Ivone laboraba en un distinguido club de la ciudad, pero el trabajo era demasiado absorbente: de lunes a domingo e incluso en los feriados, a veces a doble jornada. Cuando se embarazó de su hija decidió renunciar, su objetivo era pasar con su pequeña y dedicarle el tiempo que se merecía.

 


En 2011, decidió legalizar su auto para poder dedicarse a laborar como taxista con los papeles en regla, pero no aprobó el proceso y desde entonces sigue luchando para poder obtener una plaza. Su esperanza se mantiene firme y piensa que muy pronto lo logrará. “Sigo luchando por un puesto de trabajo, porque los policías nos persiguen, solo queremos laborar para nuestros hijos”, comenta.

 



Riesgos

 


Ivone está consciente de los peligros a los que se expone al trabajar en su auto. Incluso vivió un episodio para el olvido. Fue dirigida por una pasajera a un lugar desolado donde intentaron robarle y, al no dejarse, le rasguñaron la cara. Sus gritos de ayuda alertaron a los moradores de ese sitio y pudo salvarse. No ha vuelto a vivir un hecho similar.

 


Ahora ella labora con una cartera propia de clientes y con una frecuencia que le ayuda. Siempre procura atender con amabilidad a las personas, incluso está dispuesta a dar un consejo si es que amerita el caso o solo escuchar al pasajero.

 


‘Mujer al volante, peligro constante’, es algo que ha escuchado muy seguido, pero cree que no forma parte de ese grupo, pues nunca ha provocado un accidente. Ella tiene su licencia profesional.

 


Esperanza

 


Un dolor en la columna detectó una hernia, por lo que Ivone tuvo que someterse a una operación. Como recomendación el doctor le prohibió conducir para evitar que en un futuro cercano termine en una silla de ruedas, ya que la enfermedad es degenerativa.

 


Pero su motivo, a pesar del cansancio y el dolor, es ayudar a sus hijos y suplir sus necesidades, además por su edad le sería difícil conseguir otro trabajo. “Mientras pueda laborar por mis hijos yo lo hago, no puedo quedarme en la casa sin hacer nada, seguiré hasta cuando pueda”, acota Llumiquinga.

 


Así se va en su taxi, con el sueño de obtener sus papeles y con la esperanza de que su patología le deje desenvolverse por muchos años más. (DABT)








 

Otras noticias de Especiales