La Hora :: Ecuador :: Noticias Nacionales e Internacionales

Jueves, 25 de Mayo de 2017

Ediciones Anteriores

Ingrese Aqui

Regionales:

Especiales

Día de la Mujer: Una mujer entre tacones y motores

Miércoles, 8 de Marzo de 2017

Autos. Con un par de guantes se puede hacer un buen diagnóstico sin la preocupación de mancharse.



En los cursos de conducción se suele enseñar un poco de mecánica, pero no es suficiente para saber detectar cuándo algo no anda bien en el vehículo. Así, Ramiro Falcón, ingeniero en automotores, tuvo esta iniciativa como parte de un proyecto de estudios que finalmente se cristalizó como un taller que permite a las mujeres ser más independientes en cuanto a autos se refiere.

 


Esto ha tenido una gran acogida, tanto que más damas se inscriben para ser parte. Se da teoría y práctica y se enseña desde cómo cambiar una llanta hasta cómo detectar un fallo o saber los periodos de mantenimiento.

 


Las chicas practican en autos con fallas reales e incluso evalúan sus carros para saber cómo proceder en una emergencia. Si se quedaran varadas sin saber qué hacer, después de este curso serán capaces de detectar el problema a tiempo e incluso repararlo al instante. Mancharse de aceite o acostarse en el suelo es parte del aprendizaje, pero ellas están dispuestas.

 



Una mujer independiente

 


Nathalie Cepeda se desempeñó por muchos años como ejecutiva, pero desde hace un tiempo se ha dedicado a trabajar con mujeres que han sufrido violencia intrafamiliar, sin oficio e incluso baja autoestima. Su propósito es demostrarle a la mujer que puede salir adelante por sí sola y por sus hijos.

 


Es amiga de Ramiro y ahora han decidido fusionarse para darle al taller un plus: enseñar a las damas a valorarse mediante el aprendizaje de la mecánica y convencerse de que pueden hacerlo. “Queremos hacer ayuda social”, afirma Falcón.

 


Cepeda, por ejemplo, por muchos años fue víctima de los “malos mecánicos” que se aprovecharon de su desconocimiento. Por años gastó mucho dinero en reparar su auto y siempre que lo “arreglaban” debía regresar a la mecánica. Cuando finalmente acudió por ayuda a donde Ramiro, él le dijo que nada de lo que le habían hecho antes al automotor tenía que ver con el verdadero problema. Así, este curso también va encaminado para que a las mujeres no les engañen en el momento de llevar sus carros a los talleres.

 


El ‘arma’ de Cepeda es demostrar a las mujeres que si ella puede detectar un problema o cambiar una llanta, ellas también pueden hacerlo, sin importar si están en tacones o pintadas las uñas. “Una sí puede hacerlo, puedo diagnosticar mi auto y es fácil. Una se siente feliz de poder resolver un problema de estos sola”, concluye Cepeda. (DABT)