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Miércoles, 26 de Abril de 2017

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Opinión

Calumnias, corrupción y libertad

Viernes, 21 de Abril de 2017


 

Jaime Vintimilla



Uno de los pilares de la democracia es la libertad de expresión. Infortunadamente en muchos países, donde Ecuador no es la excepción, se ha omitido el hecho cierto que este derecho humano resulta ser una “condición necesaria para prevenir el arraigo de sistemas autoritarios, para facilitar la autodeterminación personal y colectiva y para hacer operativos los mecanismos de control y denuncia ciudadana”.

 


Esto ocurre en el país gracias a la permanente judicialización y criminalización de la denuncia de actos de corrupción producida por los miembros de la Comisión Nacional Anticorrupción.

 


Lo que es más lacerante es el hecho que una autoridad como es el caso del Contralor general del Estado decide iniciar una querella por el supuesto delito de calumnia, olvidando que no es viable el uso del derecho penal en contra de personas que tienen el derecho de investigar y exigir transparencia de los servidores públicos.

 


Es más, la Relatoría Especial para la libertad de expresión de la OEA promueve la modificación de leyes sobre injuria de ideas o de instituciones a fin de eliminar el uso de procesos seguidos por esta causa para que no generen un efecto silenciador que afecte el debate democrático.

 


Lastima la razón ver en el banquillo de acusados a personas honestas y valientes que lo único que buscan es difundir información sobre asuntos de interés público o sobre funcionarios públicos. Es inaceptable olvidar que los servidores públicos deben comprender que “en la arena del debate sobre temas de alto interés público, no solo se protege la emisión de expresiones inofensivas o bien recibidas por la opinión pública, sino también la de aquellas que chocan, irritan o inquietan a los funcionarios públicos o a un sector cualquiera de la población”.

 


La investigación transparente de actos de corrupción resulta ser la blasfemia de los cultores de la religión de la imposición y de la arbitrariedad. El uso abusivo del derecho penal atenta a la libertad de conocer la verdad sobre la base de un debate público y riguroso construido desde diversas esferas.

 

 

 

 


Jvintimilla@lahora.com.ec

 

 

 

 

 

 

 

 

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