El Asilo de Latacunga abre sus puertas a la ciudadanía

JUL, 12, 2018 |

SERvICIOS. Ángela Pallo, secretaria del Asilo, explicó datos generales.

En siete stands que fueron instalados a lo largo de la institución, el personal del Instituto Estupiñán dio a conocer las actividades que se cumplen diariamente en la atención a los 50 ancianos que residen en el lugar y a los 15 externos.

La directora de la institución, Mónica Guilcaso, informó que es la primera vez que se efectuó esta actividad con el único objetivo de que la ciudadanía conozca el servicio que brindan a los adultos mayores. Al momento trabajan siete hermanas de la Caridad de la congregación San Vicente de Paúl quienes cuentan con todo el apoyo del personal.

La atención que reciben los ancianos, según  Guilcaso, es integral, es decir que reciben asistencia desde que se levantan hasta que se acuestan.

Ángela Pallo, secretaria del Instituto, informó que fue creado el 24 de enero de 1914 y que desde el año 2000 está a cargo de la compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.

Blanca Pulloquinga, asistente gerontológica, explicó que son diez las personas que están a cargo del cuidado integral de cada uno de los abuelitos, los visten, los ayudan en su aseso personal, en su alimentación, con sus medicinas y en toda actividad que se desarrolla durante el día.

Bertha Iza, encargada del área de nutrición, explicó que a diario junto a una compañera cocinan para 100 personas, el menú para todo el año les entrega el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

“Nosotros preparaos los alimentos de acuerdo a las necesidades de los abuelitos, estamos pendientes de sus enfermedades para que reciban una alimentación adecuada”, dijo.

Además explicó que verifican que todos los alimentos estén frescos para garantizar la salud de todos.

A las 08:00 desayunan, a las 10:00 tienen un refrigerio; a las 12:00 almuerzan; a las 15:00 tienen otro refrigerio y a las 17:00 tienen la cena.

Doris Trávez se encarga del lavado y planchado, también están dos personas en esta área, quienes clasifican la ropa, lavan, planchan y cosen para que los ancianos luzcan impecables.

Karina Fabara, es la sicóloga del Asilo, contó que están enfocados en dos aspectos, la terapia  y el desarrollo de la parte lúdica, los ancianos que tienen trastornos reciben el tratamiento correspondiente y con los demás se trabaja en terapias que les permitan refrescar su memoria, mantener la atención, la concentración y el pensamiento.

Fernanda Moposita, fisioterapista, explicó que tratan de atender a cada uno de los abuelitos con tratamientos para que se mantengan activos y puedan desenvolverse solos. Durante la visita de la gente al hogar, los acianos demostraron con una sonrisa su complacencia por esta actividad ya que pudieron disfrutar de una jornada especial en compañía de otras personas.

Para José, este lugar es su hogar, y dijo que encontró más cariño en personas extrañas que en su propia familia que ya no se acuerda de él.

Con una sonrisa manifestó que recibe los cuidados necesarios y que además tiene amigos con quien compartir los últimos días de su vida. (VHG)