Terremoto del 16 de abril atrajo la mirada de expertos internacionales

MAY, 06, 2019 |

DESASTRE. El sismo de 2016 dejó un aproximado de 35.264 viviendas afectadas. Foto: archivo La Hora.

Programas de la cooperación italo-ecuatoriana han sido de utilidad para generar un plan de  prevención eficiente, con la realidad del país. 
 

Cuando se trata de desastres naturales, las ciudades podrían tener más similitudes de las que se piensa. Así, el terremoto de Pedernales, del 16 de abril de 2016, hizo que Giorgio Giacomin pensara en L’Aquila, una ciudad de la región de Abruzos, de su natal Italia, que atravesó por un terremoto de 6,3 grados en la escala de Richter, en 2009.
 
Giacomin es uno de los ingenieros expertos en temas de reconstrucción y planes de prevención de sismos que ha llegado a Ecuador para hablar sobre los movimientos telúricos. En estas semanas, participó en el foro Materiales y Tecnologías al Servicio de la Reconstrucción Postsismo, realizado en la Universidad Técnica Equinoccial (UTE).

A él se han sumado otros expertos como el exdirector de Protección Cívil Italiana, Fabrizio Curcio, quien ha manejado protocolos preventivos y de tratamiento inmediato ante este tipo de fenómenos. 
 

Trabajo conjunto
“Italia ha trabajado de la mano con Ecuador desde el mismo 16 de abril, fecha en la que aún dirigía la protección civil de mi país. En ese entonces, junto con la intervención de Marco Tornetta, embajador de Italia, se envió un equipo especializado de parte de la protección civil a Ecuador”, cuenta Curcio.

Este fue el inicio de las relaciones de cooperación entre estos dos gobiernos en temas de atención y prevención sísmica. “Al proyecto lo llamamos Programa Ecuador”, destaca. 

Este proyecto cooperativo arrancó hace dos años. Principalmente, este lapso se lo dedicó al análisis del desastre y de los daños que causó el sismo en la Costa ecuatoriana. 

La segunda fase ya arrancó y plantea un trabajo conjunto y un intercambio de conocimiento adquirido en experiencias previas, en Italia, para mejorar el tiempo de reconstrucción con el uso de materiales y tecnologías.
 

Plan de prevención
Con el apoyo de la embajada italiana y su cooperación se planea generar un plan de reconstrucción y otro de prevención para las regiones ecuatorianas. 

Parte de su trabajo consistió en la entrega de una guía para la reparación y reforzamiento estructural de edificios afectados por el terremoto de abril. La idea es que en base a las recomendaciones se refuerce la Norma de Construcción Ecuatoriana.

“Si se inicia la elaboración del plan desde ya, en 5 años ya tendríamos un proyecto sólido y eficiente”, dice el experto argentino Rafael Perlo, quien también ha participado en los proyectos de cooperación.

Según él, se debería organizar mesas de trabajo entre profesionales, autoridades, comunidad científica y academia para que la planificación se apegue a la realidad ecuatoriana. 

“Ecuador tiene dos ciudades declaradas patrimoniales por la Unesco, esto lleva una mayor responsabilidad de preparación para este tipo de eventos que puedan afectar este vestigio histórico. Se debe generar una política conservacionista, no sustitutiva”, comenta Giacomin.
 

Reconstrucción integral
Después de tres años del suceso, la reconstrucción y rehabilitación en las zonas afectadas continúa. El costo final de este proceso, según cifras de la Secretaría Técnica del Comité de Reconstrucción y Reactivación Productiva, se acercaría a los 3 mil millones de dólares. 

Actualmente, se han finalizado un aproximado de 621 intervenciones relacionados con los ejes de emergencia, reconstrucción y reactivación productiva. Esto significó un aproximado de mil millones de dólares de gasto para el Estado. Pese a que se ha avanzado, los trabajos de reconstrucción continúan.

“En Italia hemos tenido que afrontar, en los últimos 20 años, un total de 9 sismos de magnitud. Todos ellos han causado pérdidas materiales para las ciudades y el país en general”, explica Giacomin. “La reconstrucción tras estos episodios ha sido el factor más complicado y demoroso para el 
país”.

Ejemplifica el tiempo estimado de reconstrucción con un hecho que vivió en su país de origen. “En Napolí, en los años 80, un terremoto afectó a alrededor de ocho provincias italianas. El daño fue grande y la reconstrucción más aún”, detalla. 

Desde su visión, las reparaciones integrales pueden llevar entre 20 y 25 años. “Los impedimentos que surgen para acortar estos tiempos muchas veces son económicos. En Italia la mayor parte de la deuda externa se la ha destinado a reconstrucción tras desastres”.

Con respecto a las alianzas entre países, el experto argentino Rafael Perlo dice que “el punto no es copiar, sino asimilar planes ya creados y nuevas tecnologías para acoplarlas a nuestra realidad” y agrega que “no se puede ejecutar una misma estrategia en Europa y América Latina porque son realidades diferentes. Pero si podemos aprender de esto y adaptarlas a nuestras realidades, con nuestros materiales”.  

A esto, Giacomin comenta que los procesos no son únicamente técnicos. La reconstrucción, para él, también debe trabajarse a nivel cultural e histórico. 

“Las familias no abandonan solo su casa, también dejan de lado su historia y su realidad tras el desastre. Nada asegura que después de 20 o 25 de reconstrucción esa persona pueda retomar su vida”. (ECV)

FRASES

La tragedia puede utilizarse como un análisis de cómo nos hemos preparado para afrontar estos desastres y generar un nuevo plan más efectivo. Conociendo cada una de las realidades que vive el territorio”. Rafael Perlo, experto argentino. 

Los riesgos que vive el país constantemente deben visibilizarse en la sociedad para generar una cultura de prevención”.  Fabrizio Curcio,  exdirector de  Protección Civil Italiana. 

La reconstrucción debe ser integral. Debe abarcar tanto el ámbito estructural como el bagaje cultural, histórico y sociológico de cada una de las familias afectadas. Nuestra esperanza es poder trabajar conjuntamente con Ecuador en estos temas”.  Giorgio Giacomin, ingeniero italiano.