El subempleo crece en Cotopaxi

JUL, 23, 2019 |

Realidad. La falta de empleo estable hace que las personas salgan a la calle a buscar nuevos ingresos.

María Eugenia Unapanta, tiene 38 años y está desempleada desde hace dos años, asegura que las oportunidades laborales son escasas sobre todo para las personas que no tienen una preparación de tercer nivel, “yo estudié hasta tercer curso y después ya no pude seguir porque tenía que trabajar y ayudar en mi casa”.

María Eugenia trabajó 13 años para una  florícola en el área de post cosecha, y después de un recorte de personal, ella fue retirada,  yo tengo varios problemas en las manos porque trabajaba en el área de corte pero nunca se me reconoció nada”.

 Ahora esta mujer que tiene dos hijos y es madre soltera debe buscarse la vida para lo que en conjunto con otras mujeres ha creado un huerto en el que siembran productos  agroecológicos y los expenden en la ferias, “no es un ingreso alto, ni fijo  pero nos sirve para vivir”.

 Este es el caso de cientos de personas que viven en la modalidad del subempleo y en ocasiones subsisten con menos de dos dólares al día.

Daniel Puertas, abogado explicó que se entiende por subempleo a las personas con empleo que durante la semana trabajan menos de 40 horas efectivas y perciben ingresos laborales iguales, superiores o inferiores al salario mínimo y desean y están disponibles para trabajar horas adicionales.
 Destacó que también existe el subempleo por insuficiencia de ingresos,  que son personas con empleo que durante la semana perciben ingresos laborales inferiores al salario mínimo, trabajan igual o más de 40 horas, y desean y están disponibles para trabajar horas adicionales, y este es el caso más común.

 En el caso de Paulina Quezada, el subempleo y comercio informal es la única forma que conoce de trabajar, pues asegura que en el país hay muchas oportunidades laborales, “en las empresas ya no quieren contratar personas sin título, así sea par un trabajo de limpieza, porque saben  que deben asegurarnos, pagarnos puntualmente y que se nos cumpla todas las horas”.

Paulina asegura que incluso el informalismo  se ha vuelto una tarea difícil, ya que con el aumento de la población debido a la migración del campo a la ciudad y de personas de otros países el mercado es más amplio y las ventas ya no generan ganancia.

“No se puede vivir de un solo ingreso, por ejemplo yo vendo espumilla en la calle pero también crío  gallinas para tener otro ingreso y los fines de semana salgo a vender jugos en las ferias”.
 

Datos

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) en la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu) que analiza el comportamiento del mercado laboral hasta junio del 2019 publica que el empleo pleno cayó 3,2 puntos porcentuales frente al 2018. Esto significa que en el último año un total de 261.767 personas perdieron su empleo pleno o adecuado. En el caso del desempleo en marzo del 2018 se registró en el 4,4%, mientras que para el 2019 subió al 4,6%.

Adicional a esto, según el último censo poblacional del 2010 en Cotopaxi de 409 mil 205 personas solo la mitad corresponden a la población económicamente activa, es decir 204.137 personas.

Sin embargo de este total solo 150. 040 personas tienen un empleo estable en la actualidad, por lo que 54.097 personas tienen un trabajo informal.
 

Reformas a la ley 

La discusión de las reformas laborales empezó formalmente en diciembre del año pasado en el Consejo Nacional de Trabajo y Salarios, que agrupa a cuatro delegados sindicales y cuatro del sector empleador. 

Hasta el momento los integrantes han logrado tres propuestas para que se reforme la ley: cambiar la distribución de las 40 horas semanales de trabajo, eliminar el recargo de los contratos eventuales y crear un contrato de emprendimiento de hasta tres años. 

Con estas posibles reformas las organizaciones sindicales han realizado varias marchas  ya que consideran que perderán beneficios y el sector empresarial será el más beneficiado, sin embargo para la abogada Elena del Socorro Peñaherrera, apartándose del aspecto legal y laboral  se debe considerar el aspecto humano, “ya existe la estabilidad laboral para los trabajadores pero ¿qué pasa con quienes no  tienen un empleo, no tienen ninguna estabilidad y  el estado no les proporciona ninguna seguridad?”.

Peñaherrera dijo que  para poder mantener a sus familias requieren un trabajo así sea por horas y el estado lo que debe buscar es crear más fuentes de empleo y mientras más exigencias se pongan menos trabajo van a conseguir las personas en edad activa. (NA)