Sigue la lucha por la inclusión

DIC, 03, 2019 |

Hechos. Las personas con discapacidad buscan su espacio para desarrollarse.

En Cotopaxi hay más de 11.000 personas con varias discapacidades registradas.

Stalyn Quinapallo es una persona no vidente, nació con esta discapacidad, ahora tiene 40 años y es licenciado en comunicación social. Este joven estudió en la Universidad Central. Vendía chicles en los buses para poder solventar algo de sus gastos y los de su hija, que quedó a su cargo porque su mamá se fue y nunca más regresó. Pensó que con una carrera universitaria le sería más fácil encontrar trabajo y darle una mejor vida a su hija, pero no fue así. Egresó de la Universidad hace 12 años y no ha podido ubicarse laboralmente.

Ahora tiene una tienda, de donde obtiene los recursos para sobrevivir. Manifestó que para una persona con discapacidad visual el camino es más difícil porque la gente piensa que es una limitación muy grande y que un no vidente es incapaz.

Gloria Medina es la madre de una joven con discapacidad mental severa, que requiere de constante medicación y cuidados. Esta mujer hace manualidades a mano y las exhibe en un centro comercial. Lo que vende le sirve para la compra de medicinas, porque si bien recibe el bono Joaquín Gallegos Lara, dice que siempre hay necesidades y que el dinero no alcanza.

En la provincia, según la técnica provincial del Consejo Nacional para la Igualdad de Discapacidades (Conadis), Lucía Naranjo, hay 11.700 personas registradas, quienes de una u otra manera reciben apoyo para ser insertados laboralmente o iniciar su emprendimiento; sin embargo, considera que es importante que estas personas conozcan sus derechos para que los exijan y por eso el Conadis está empeñado en capacitar a la población con discapacidad.

Problemas

Un problema al que se enfrentan las personas con discapacidad son las barreras arquitectónicas. En la provincia hay pocos edificios hechos de forma inclusiva.

Naranjo manifestó que con el cambio de autoridades locales se realizó una capacitación a los directores de obras públicas y planificación para que en las nuevas obras se piense también en las personas con discapacidad.

En este año se señalizaron los espacios para que las personas con discapacidad puedan ubicar sus vehículos, es un proceso inicial y esperan que para 2020 haya más espacios, que permitan garantizar su movilidad sin problemas. En Latacunga, eran 30 puestos, ahora sobrepasan los 50.

Naranjo manifestó que el próximo año  se hará el registro en base a la situación geográfica y social de las personas con discapacidad, que sí es un determinante para el desarrollo de sus actividades diarias. (VHG)