El sacrifico y amor de las tiendas de barrio

ABR, 03, 2020 |

COMERCIANTE. Agustina Vilela, dueña de una tienda realiza largas filas en el mercado para proveerse de los productos para sus vecinos.

Durante la emergencia sanitaria está restringido salir de casa e ingresar al mercado general.

Agustina Vilela de 56 años, 15 de ellos con un negocio de venta de víveres en el barrio El Regocijo, dice que en todo ese tiempo de comerciante, es la primera vez que ha pasado tantos problemas para abastecerse de los productos de primera necesidad.


Asegura que está obligada a realizar largas filas cada vez que le toca ir al mercado para adquirir las compras para su negocio. Por eso ahora sale de casa antes de las 05:30.


“Las legumbres en el mercado subieron de precio, ahora toca comprar menos y los clientes creen que uno es quien le sube los precios”, detalla la comerciante. Y agrega que las ventas están muy bajas porque las personas del sector van a comprar al mercado. 


Quienes trabajan en oficios que generan dinero día a día, son los que compran más en las tiendas. “En ocasiones, durante las noches los vecinos que no han tenido como comprar en el día, lo hacen para su merienda o para el otro día, vienen y me tocan las puertas y me piden que les venda algo para comer con la familia, yo les ayudo y les vendo lo que necesitan porque conozco las situaciones de aquellas  personas”, explica lo que ocurre dentro del periodo de toque de queda que empieza a las 14:00, todos los días.

AFECTADOS. Las ventas han disminuido, dice Gaby Sol moradora del barrio Las Orquídeas. Ella también ayuda a sus vecinos.

Restricciones 


Gaby Sol moradora del barrio Las Orquídeas, quien desde las 07:00 tiene abierta su tienda en el mismo sector, se abastece en  el  mercado municipal  quien va los días que le corresponde, según el último dígito en la cédula, así lo dispone una de las resoluciones preventivas del Comité de Operaciones de Emergencias (COE) cantonal de Esmeraldas, para frenar el contagio masivo del Covid-19.


La mujer ajusta sus compras pensando en el toque de queda que restriegue a sus clientes a salir de casa.


“Estamos pasando por momentos difíciles, porque no se vende como antes porque las personas en la actualidad optaron por hacer sus compras  en el mercado para la semana para no salir mucho de casa, entonces aquí a la tienda vienen a comparar cosas pequeñas que tal vez se les olvidó, pero igual abrimos todos los días” explica Gaby el amor a su labor comercial.


“Para ir a realizar las compras, turno a mis  hijos y  hermanos para que asistan al mercado. Van solo si es necesario, para estar abastecidos y de esa manera poder tener los productos que los vecinos llegan a buscar”, comenta Margarita Santillán, quien además de eso respeta los horarios establecidos por el toque de queda, por esa razón, a las 14:00 cierra su  negocio ubicado en el sector de la Parada 10.


Guadalupe Cerón quien tiene una tienda en  el barrio 26 de Junio, dice que solo va al mercado a abastecerse de cárnicos, lácteos en general y legumbres, los días que le toca según su ultimo digito de la cédula. Los otros productos se los llevan sus proveedores los que actualmente van irregularmente.

ABASTECIDA. Margarita Santillán turna a sus familiares para realizar las compras en el centro o en el mercado para mantener su negocio abastecido.

Alternativa laboral 


José Orlado Cuellar Vivas y Leonel Rojas dos padres de familia, quienes antes trabajaban a diario en el mercado ayudando a descargar los vehículos de los mayoristas, pero como ahora no están llegando con grandes cantidades, se vieron en la obligación de buscar algo de dinero y comprar legumbres y empezaron a salir a recorrer en un triciclo hasta los barrios y centro de Esmeraldas. 


La jornada la empiezan luego de las 05:00. Así como ellos, otros comerciantes dejaron de vender sus productos tradicionales para empezar a comercializar mascarillas y guantes que es de alta demanda por la carecía en las farmacias.