Trabajadoras sexuales: ‘También sentimos, por favor respétennos’

OCT, 07, 2020 |

SITIO. El parque 20 de Marzo de la ciudad de Esmeraldas, es uno de los lugares público donde se evidencian grupos de trabajadoras sexuales.

En el parque Central de Esmeraldas se juntan 30 mujeres en diferentes horarios. En la provincia llegan a mil.

La mejor paga no supera los 10 dólares, pero siempre se debe guardarse dos para el alquiler del cuarto que se ocupa durante unos 40 minutos. Los clientes de 10 suelen llegan entre el 20 y 22 de cada mes cuando los jubilados han cobrado su pensión y van por ellas, las trabajadoras sexuales, que están el parque ‘20 de Marzo’ o Central de la ciudad de Esmeraldas.

En los días ‘normales’ el grupo de trabajadoras no supera las 15, en los especiales llegan a 30. En ambas jornadas está ‘Katherine’. Ella es de las que no superan 40 años, por lo que su juventud, en comparación a las mayores de 45, es un buen gancho para los clientes que no suelen ser hombres de calle, borrachos, jubilados e incluso drogadictos.

‘Katherine’ no es de las que siente orgullo de lo que hace, afirma que se vio obligada ante la falta de trabajo y educación a acceder al oficio llamado de la ‘vida fácil’, lo más alejado de la realidad, según Pilar Pallares, representante de la Asociación de trabajadoras sexuales ‘21 de septiembre’, que acoge entre los 7 cantones de Esmeraldas a unas 1.000 damiselas.

Desean cambiar

“Las mujeres de 18 a 30 años suelen estar en los centros de tolerancia; en las calles andan las mayores, hasta de la tercera edad. Muchas han intento buscar un trabajo diferente, pero nada. La gente es de doble moral. Va un usuario a un lugar de trabajo sexual, ahí ofrece hasta matrimonio, dice que son las mujeres más bellas, pero cuando se le pide un trabajo de lavandera, cocinera, niñera o lo que tengan, no le dan”, reprocha Pallares.

Como solución plantea que las autoridades de Gobierno o seccionales les ayuden a conseguir en comodato un lugar para implementar una empresa de costura, por lo que solicitan capacitación, materia prima y maquinaria, para elaborar sábanas, toallas y ropa deportiva; con las ganancias pagarían los sueldos que motiven a no volver a las calles donde el ‘chulo’, también se suele llevar su porcentaje por ‘protección’.

Uno de los testigos de cómo sufren y ríen a diario las trabajadoras sexuales del Parque, es el fotógrafo del lugar Henry Martínez. Él focaliza su pedido a las tres principales autoridades de Esmeraldas: Cecilia Angulo, gobernadora; Roberta Zambrano, prefecta; y Lucía Sosa alcaldesa de Esmeraldas.

Asesinadas

“Ahora tenemos tres mujeres mandando en Esmeraldas, en vez de estar peleándose la una con la otra, insultándose en todos los medios; hagan algo por éstas mujeres (trabajadoras sexuales) ustedes (las autoridades) son mujeres, hagan algo por ellas: una casa de acogida, por ejemplo, donde se les enseñe manualidades”, recomendó.

Y destaca que, pese a toda la discriminación social, varias de las que ejercen sexo a cambio de dinero, han logrado que sus hijos estudien, aunque ellas no lo hagan. Critica también a las que con sus acciones violentas hacen ver al grupo como las malas de la sociedad.

Pilar Pallares, de la Asociación de trabajadoras sexuales, lamenta que todavía las persigan, discriminen e incluso las asesinen y las boten en zanjones y sus muertes queden impunes. “Queremos que nuestras voces se oigan, queremos que nos respeten, por favor no olviden que somos mujeres, madres, vecinas, nosotras también sentimos”, reflexionó. (MGQ)

La movilidad humana está incidiendo en que las extranjeras sean más del 60%, en ciertos casos, de las que ejercen la prostitución en lugares públicos.
Acnur, FEPP y Prefectura han ayudado con kits de alimentos y aseo trabajadoras sexuales en la pandemia.

¿Por qué ingresan al  oficio de la prostitución?

Entre los testimonios que dan las mujeres en la Asociación de trabajadoras sexuales ‘21 de septiembre’ del porqué optan por la prostitución, está que por ser iletradas o tener un bachillerato, no logran tener trabajo.

Otra de las razones que huyen de la violencia intrafamiliar y de violaciones. En comparación a mucha mujeres que lograron títulos de doctoras, abogadas, periodistas o autoridades, argumentan las trabajadoras  sexuales, es que ellas optaron por ese oficio, por ser lo primero que tuvieron en medio de sus limitaciones; ninguna recomienda que las niñas o adolescentes, piensen en vender su cuerpo a cambio de dinero.

Controles en  época Covid

En la provincia de Esmeraldas los centros de tolerancia no han recibido el permiso de los Comités de Operaciones de Emergencias (COEs) para que atiendan al público. De acuerdo con la Asociación de trabajadoras sexuales ‘21 de septiembre’, el trabajo sexual se lo está realizando en parques que son lugares de captación o por contactos celulares.

Reconocen que no hay una seguimiento ni una exclusiva orientación de cómo atender al usuario en época Covid, más bien cada mujer y cliente aplica su particular norma de bioseguridad.

Lo que no que al libre albedrio es el control médico gratuito en el Ministerio de Salud Pública. Cada mes se realizan la profilaxis, tratamiento preventivo de enfermedades o el surgimiento de una infección en la zona vaginal,  y cada tres el de VIH y sífilis. Todas reciben la tarjeta de salud integral, en la que no constan sus nombres y fotografías, sino códigos. 

“Necesitamos ayuda para la actividad productiva, ya no estamos para nos digan que hagamos peluchitos”.

Pilar Pallares, Asociación de trabajadoras sexuales.