Inteligencia artificial

OCT, 22, 2020 | - Por Rodrigo Contero Peñafiel

Hace cincuenta años no podíamos percibir como se vería el futuro, cosas que parecían imposibles existen en la actualidad y las utilizamos todos los días. Algo similar pero mucho más acelerado ha sucedido con la inteligencia artificial (entrenar computadoras para que imiten el razonamiento humano). Al ampliar la investigación, el desarrollo y los avances tecnológicos se ha incrementado el poder de la automatización para hacer viable la ejecución de algoritmos complejos (cifras) en un tiempo real; esto ha permitido el uso de la inteligencia artificial en el sector productivo y empresarial, mismos que han sido capaces de alcanzar resultados con precisión, calidad y rapidez en campos donde se requiere de especialización y razonamiento.

En el campo empresarial se utilizan estos avances en procesos de negocios y emprendimientos: La Universidad de Standford ha determinado que se están produciendo robots para acelerar la automatización, lo que ha sido posible con muchas horas de investigación y perfeccionamiento; así como superar la reticencia de personas y gobiernos que detienen el avance de la ciencia. Algunos países invierten en desarrollo y ayuda tecnológica, otros van quedando a la saga de la tecnología y las innovaciones, por sus fracasos y sistemas de gobierno populistas que frenan el desarrollo.

Líderes empresariales opinan que la inteligencia artificial podría revolucionar los negocios, pero la falta de seguridad jurídica y empresarial detienen sus aspiraciones. Compañías que se basan en procedimientos informáticos tienen un alto grado de madurez, se van involucrando en la actualización de sus competencias y talento que requieren no solo para sobrevivir, sino incorporarse al futuro.

Países y empresas deben aprender a utilizar la inteligencia artificial y sus ventajas, caso contrario se verán afectados por la brecha del conocimiento frente a otras naciones y mercados que no se detienen en el tiempo. En un mundo donde las crisis ocurren sin previo aviso, el desastre es evidente. El reto está en incentivar el talento necesario para responder a la demanda, impulsando una dinámica de innovación y transformación.

Dr. Rodrigo Contero Peñafiel

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