Costumbre que desaparece en la etnia chachi

ENE, 24, 2021 |

Collar= vita’pa que a más de ser un adorno en el cuello de las mujeres, las distinguía como las más pudientes económicamente. Entre más colores usaban, era sinónimo de que pertenecía a la familia que más viajes hacia de San Lorenzo a Ibarra, pero caminando, que entre ir y venir tardaban alrededor de dos semanas, Era en la ‘Ciudad Blanca’ donde compraban la brillantina para el cabello, pintura, bizcochos, no todos tenían ese privilegio.

En el edificio de la exdirección de Educación Bilingüe de Esmeraldas, ubicada en las calles Manuel Cañizares entre Eloy Alfaro y Colón, se destina un espacio para exhibir atuendos y artesanías que eran usados y elaborados por las manos de los antiguos nativos de la etnia chachi. Esta población indígena cuya lengua original es el chapalá,  habita en los cantones Eloy Alfaro y San Lorenzo al norte de la provincia, además de Quinindé, Muisne, Rioverde, y un pequeño grupo se encuentra en Santo Domingo de los Tsáchilas. Viven de la agricultura, para su alimentación cazan, pescan y acuden los fines de semana a los poblados más cercanos para proveerse de lo necesario para su hogar. 
Adolfo Chapiro Añapa, funcionario del Centro Chachi, da a conocer el significado  de las prendas, que a su criterio, son desconocidas por la nueva generación, que tampoco las usa por la modernización que adquieren al  migrar de las comunidades a la ciudad. La indumentaria de las féminas es una falda larga de colores vistosos acompañada de una faja en la cintura y los accesorios tradicionales, mientras que los hombres suelen usar un camisón y pantalón.  (MBC)

El arte de tejer las carteras de rampira o piquigua, era una destreza de las mujeres de los antepasados quienes la hacían para su uso personal y para vender o cambiar con productos para la alimentación.
El abanico y las pequeñas canastas están quedando en el olvido; el abanico se usaba para avivar el fuego en los fogones y ventilarse por el calor.
La estera= Tyapu, elaborado a base de rampira, cuya fibra la extraen del tallo de esta planta silvestre. Era utilizada para dormir y las tejían en diferentes tamaños; en la actualidad la siguen usando en los días calurosos.
Collar= vita’pa que a más de ser un adorno en el cuello de las mujeres, las distinguía como las más pudientes económicamente. Entre más colores usaban, era sinónimo de que pertenecía a la familia que más viajes hacia de San Lorenzo a Ibarra, pero caminando, que entre ir y venir tardaban alrededor de dos semanas, Era en la ‘Ciudad Blanca’ donde compraban la brillantina para el cabello, pintura, bizcochos, no todos tenían ese privilegio.
Collar= vita’pa que a más de ser un adorno en el cuello de las mujeres, las distinguía como las más pudientes económicamente. Entre más colores usaban, era sinónimo de que pertenecía a la familia que más viajes hacia de San Lorenzo a Ibarra, pero caminando, que entre ir y venir tardaban alrededor de dos semanas, Era en la ‘Ciudad Blanca’ donde compraban la brillantina para el cabello, pintura, bizcochos, no todos tenían ese privilegio.
Este es un camisón= pijta- jallio, y era utilizado como un atuendo diario entre los antiguos de la etnia.
Los chachis entonan los mismos instrumentos de los afros para animar en sus comunidades las festividades de la Semana Santa, Navidad y Año Nuevo. El bombo y el cununo son construidos con la piel de animales del monte y con madera, lo acompañan con la marimba que es chonta o pambil.
Los cestos para colocar la ropa y otras pertenecías son elaborados en diferentes tamaños, por lo general los dejan con el color original de la rampira o piquigua.