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Agro ahogado por la sobreproducción

ABR, 25, 2010 |

Agricultura. La sequía e inundaciones producen grandes pérdidas al sector.
La cosecha de invierno de arroz colapsa los silos y su excedente no encuentra mercados externos, en tanto la abundancia de maíz se podría exportar el próximo mes; el banano está en busca de nuevos mercados. Este panorama tiene preocupado a los agricultores que reclaman el asistencialismo que el Estado mantiene en otros sectores.

La sequía e inundaciones dejaron incuantificables pérdidas y deudas con el Banco Nacional de Fomento (BNF), que revisa las cuentas de sus acreedores para otorgarles un posible refinanciamiento crediticio. Los subsidios para el agro y ganadería se mantienen aunque el despunte productivo es bajo, por los fenómenos naturales que enfrentan ambos sectores.

Un seguro esperado
El Gobierno anunció la implementación del Seguro Agrícola desde enero del presente año y hasta la fecha no existe un acuerdo definitivo con las empresas aseguradoras del país.

Con este Seguro se busca proteger las inversiones de los pequeños agricultores.

Se explicó que tendría  dos partes. Un seguro comercial que podrá ser contratado de manera opcional por cada agricultor para cubrir la inversión propia y financiamiento de BNF.

Otro sería el seguro catastrófico, que estaría a cargo del Estado para proteger a los pequeños agricultores que resulten afectados por desastres naturales (sequías, erupciones e inundaciones).

La elaboración del proyecto estuvo a cargo de la empresa mexicana Latinriesg, contratada por el Ministerio de Agricultura, Acuacultura y Pesca (Magap).

En resumen, el Estado asumiría 60% y el 40% restante por el agricultor. El costo estimado durante el primer año de implementación será de 1,5 millones de dólares. En 2011 subirá a 3,5 millones, en 2012 a 6 millones y cerrará con 7 millones en 2013. En total se invertirá 8 millones de dólares.

Incertidumbre
Otro punto álgido de las relaciones agricultores-gobierno es el anuncio presidencial de imponer un impuesto a las tierras baldías incluida también la socialización para que sean los sectores campesinos los que las hagan producir.

Para que la medida entre en vigencia se requiere una reforma de la Asamblea, único ente que puede crear impuesto, mediante la expedición de leyes, pero el proyecto no llega a manos del cuerpo legislativo y tampoco ha existido una socialización de su alcance.

Lo más preocupante son los excedentes en la producción agrícola y la poca atención a los problemas derivados de la sequía en la Sierra. Un repaso al sector.

Arroz, colapsan silos
Desde la primera semana de abril los agricultores de Los Ríos y Guayas empezaron a cosechar arroz de invierno, cuya producción mantiene abarrotados los silos por la falta de venta a los potenciales compradores externos: Colombia y Perú.

La esperanza de los productores está en el Estado que adquiera y regule los precios de sus productos. La fijación del quintal a  $ 28 no satisface a los agricultores quienes  aspiran suba a $ 30.

En 2009 se puso en marcha el plan piloto la compra de arroz a través de la Unidad Nacional de Almacenamiento (UNA) y piladoras privadas que  lo adquieren directamente de los agricultores.

Alrededor del 30% de la cosecha de invierno comprará la UNA y almacenará en los silos ubicados en Daule, Ventanas, Quevedo Portoviejo y Babahoyo.

El gerente general de la UNA, Eduardo Bejarano, dijo que se adquirirán  de 300.000 a 400.000 quintales.

Pero el problema persiste ya que la producción de invierno abarca 900 mil toneladas métricas. Por lo pronto, 20 mil toneladas  ya se comenzó a exportar a Venezuela, de un total de 150 mil. Otras 20 mil irán al mercado croata, pero a manera de trueque con urea de alto concentrado de hidrógeno.

Alex Ronquillo, productor de la zona de Daule, habló de un excedente de 700 a 800 mil toneladas métricas de arroz en cáscara y otras 450 mil de pilado, cosecha que significa el trabajo de los meses de abril, mayo y junio.

“Siempre nuestro mercado natural ha sido Colombia, pero por los problemas diplomáticos de hace dos años, el comercio no se dio, sin embargo esperamos que esta vez se concreten los negocios”, dijo. Pero Colombia ya anunció que protegerá a sus agricultores y no comprará arroz ecuatoriano. Ahora la esperanza estriba en que se respete el dictamen y que se cumpla el fallo de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), que en su resolución del 10 de febrero de 2009, obliga a Colombia a abrir sus fronteras para importar la gramínea.

Según reportes del mismo Magap, el intercambio comercial de arroz entre ambos países se redujo entre 2008 y 2009, debido a las condiciones que afectaron a los dos mercados. A ello se sumó la inestabilidad de los mercados internacionales que no favoreció el flujo normal de importaciones y exportaciones.

Rafael Guerrero, subsecretario del Magap, afirmó que el Estado tiene controlado todo y que no habrá pérdidas para el sector, toda vez que hay capacidad de almacenamiento para 300 mil toneladas métricas de arroz pilado.

“Hay más del 50% de la cosecha de arroz controlada y no se van a suscitar pérdidas para los agricultores”, sostuvo.

Guerrero pidió paciencia al sostener que la producción no sale de golpe al mercado comprador, por lo que las ventas serán un poco lentas.


800 millones
de dólares ha destinado el Gobierno, para la compra del arroz de invierno a los agricultores de las zonas arroceras de Guayas, Los Ríos, El Oro y Manabí.

Maíz se exportará en mayo
El 9 de abril del presente año, el Consejo Consultivo de la Cadena del Maíz, estableció el precio oficial del quintal de 45,36 kilogramos de maíz amarrilo duro, para la cosecha de invierno en 13,25 dólares.

Edgar Peña, presidente de la Corporación Maicera, señaló que el Magap debe tomar con mayor seriedad este tema, porque antes del anuncio del precio oficial se estaba pagando hasta 6 dólares el quintal.

Pidió una reingeniería total al sistema de comercialización y de logística porque el sector carece de silos. “La situación es distinta a la que habla el Gobierno”, reiteró.

En torno al precio oficial dijo que este debe ser de 14 dólares y que la tarifa fijada por el Magap se aparta de los costos de producción.

Mientras tanto, el subsecretario Rafael Guerrero dijo que la cosecha está comprometida con la industria local. Las importaciones están cerradas para que los industriales compren la producción nacional que será de unas 700 mil toneladas.

Para este año, se autorizó la exportación de hasta 60 mil toneladas métricas, que podrán salir entre el 15 de mayo y 15 de junio del presente año.

Banano busca mercados
Los bananeros aspiran a abrir un nuevo mercado para la fruta ecuatoriana. China será el país donde se prevé exportar semanalmente 450 mil cajas  desde las próximas semanas.
La venta se realizará por medio de la Empresa Estatal Bananera, la cual está en proceso de constitución, con lo que se buscará impulsar la ampliación de los mercados internacionales para que la producción de la fruta local no se vea afectada, especialmente, la de los pequeños y medianos productores.

La perspectivas son buenas para el sector, una vez que el viernes 16 de abril, el Consejo de la Unión Europea (UE) ratificó el acuerdo al que llegó este bloque con Ecuador para dar por terminado el conflicto bananero, que los enfrentó durante más de 15 años. Así se permite la rebaja del arancel único de la UE para la importación de la tonelada métrica de banano ecuatoriano de 176 a 114 euros, gradualmente desde 2010 a 2017.

Esto, mientras Eduardo Ledesma, presidente de la Asociación de
Exportadores de Banano del Ecuador (Aebe), considera necesario, a más de abrir nuevos mercados, realizar controles más drásticos en Ecuador para terminar con la informalidad del sector, lo cual perjudica enormemente a las empresas que pagan el precio oficial de sustentación de 5.40 dólares la caja.

Según Ledesma hoy en días hay empresas que compran producción a valores de 3 y 4 dólares la caja, pero que el Magap poco hace para terminar con este problema.

La denuncia del directivo fue uno de los puntos tratados en el Foro Internacional ‘El sector bananero frente a la crisis mundial’, que se realizó en Guayaquil.

Jaime Chávez, productor en la zona sur de Los Ríos, explicó que los bananeros que tienen contratos firmados no tienen ningún problema con el precio. Agregó que una hectárea produce entre  1.600, 2.200 y hasta 3.200 cajas por años. Todo depende el cuidado que el productor le da al suelo.

Víctor Quimí Arce, presidente de la Asociación para la cooperación en la investigación y el desarrollo integral de las musaceas (Acorbat), señasló uno de los puntos que se debe tomar en cuenta para el buen desarrollo de la industria del banano, es el control de plagas, especialmente, cuando existe una enfermedad llamada Mal de Panamá, que actúa peor que la Sigatoca Negra.
“El mal ha comenzado en Asia y acá se debe trabajar en controles sanitarios con científicos especializados”, dijo.

La parte comercial es otro punto de discusión. Se debe ser un poco duro con la informalidad que es un problema que data desde hace varios años.

“Según el Programa del Banano solo hay 180 mil héctareas legalizadas y existen alrededor unas 40 mil héctareas que no están legalizadas. Hay gente que sigue sembrando al margen de los reglamentos”, denunció.

Efectos de la sequía
En la provincia de Carchi la sequía presentada hasta finales de 2009, afectó a 4.500 agricultores y 2.000 ganaderos que perdieron más de 200 ovejas, que fueron importadas desde Perú.

También se reportó el incremento en el precio del quintal de papa de 7 a 25 dólares, debido a la escasez del producto de consumo masivo.

Durante la sequía según el Magap el precio del tubérculo subió intempestivamente y la producción de la provincia, que abastece 40% de la demanda nacional, cayó hasta en 60%.

Las autoridades del sector señalaron que se continuará entregando semilla subsidiada hasta 40% en su precio para que los agricultores reinicien sus siembras.

Para paliar la situación, el Gobierno declaró la emergencia en la provincia, por un lapso de 60 días que ya concluyeron.

Situación
Otros cultivos afectados

°  En Guayas preocupa las siembras de papaya, melón y sandía.

°  En la Sierra la sequía redujo las cosechas de fréjol y tomate.

°  La producción florícola también reportó enfermedades de ácaros en las plantaciones.

Mi opinión en 30 segundos
Bolívar Cevallos, presidente de la Cámara de Agricultura de la Primera Zona.
Seguro Agrícola urgente
Se requiere agilidad en el Gobierno para la contratación del programa del Seguro Agrícola para los cultivos de todas las regiones. Este seguro evitaría a los agricultores, incluso a los ganaderos, extender deudas con la banca estatal.

Durante la temporada de sequía, en el caso de la Sierra, se perdieron cultivos y producción entre 30 y 50%, según el producto.

Vemos que tanto los productores maiceros y paperos, por citar a dos importantes sectores, no han tenido apoyo del Gobierno. Ojalá se vaya concretando el tema de fertilizantes y semillas certificadas que a propósito no existen en el país en cantidades necesarias.
Hay pequeños agricultores que no saben si van a poder volver a sembrar y no tienen ninguna ayuda. El país está cansado de buenas voluntades.