El púlpito

MAY, 21, 2019 | - Por Germánico Solis

POR: Germánico Solis

Pareciera que hay cosas o sucesos no vigentes y que están en el olvido, mas, persisten en el imaginario de quienes vivimos intensos momentos de amor. Así, cómo olvidar la profunda ternura de mi madre cuando sujetando mi mano, y explicándome lo que es Dios, con honda devoción nos encaminábamos a la misa celebrada los domingos en la iglesia El Jordán de Otavalo. Ella me había peinado con brillantina y puesto el mejor ropaje, zapatos lustrados, bien acomodados los tirantes y un suéter recientemente lavado.

Está en mi memoria la estructura pétrea del frontispicio de aquella iglesia, me embelesaba el arco donde se balanceaba la campana invocando a los fieles. La nave abrigaba una sensación de reconocer el cielo, divisaba, - mientras mi madre avanzaba a los reclinatorios punteros – la quieta palidez de vírgenes y santos calvos, uno reteniendo una calavera en la palma de la mano, otro sosteniendo a un Niño y azucenas.

Solían estar en enorme quietud, cristos, alcancías, velas, las Estaciones del Viacrucis. Los místicos confesionarios visitados por devotas enmantilladas, eran tan seráficos como la pileta de agua bendita empotrada en el portón de ingreso. El altar mayor emanaba luminiscencia aunque las farolas eran tenues.

La hornacina del Santísimo infundía insondable respeto, recogía el cáliz y la sangre del Señor. Inmenso era el altar mayor e inexplicable el adornado púlpito con un graderío que asomaba interminable, tenía una cúpula  para que el sonido reverbere y se oiga mejor.

Ahora sé que esa plataforma era para predicar, cantar la epístola, enseñar el evangelio. En la antigua Roma, el púlpito servía para que el magistrado administrara justicia. El cristianismo y las transformaciones en la Edad Media, identifican al púlpito como sitio desde donde hablaba el predicador. Actualmente, esta estructura no se utiliza, gracias a los sistemas de amplificación que dejan que el sacerdote se escuche desde el altar.

El sermón de ese tiempo era moralista y con enérgicas fogosidades en contra de liberales y paganos. Muchas veces siento el calor de la mano de mi madre y la predicación del sacerdote cuyo nombre he olvidado, retumbando desde un pulpito ahora inexistente.

COMENTA CON EL AUTOR

www.lahora.com.ec

Más Noticias De Opinión

LA CIEGA AMBICIÓN

| La sesión y posterior censura y destitución de los cuatro consejeros de Participación ciudadana y Control social...

¿Qué hacer?

| En medio de esta vorágine siniestra y putrefacta, al mirar hacia los cuatro puntos cardinales del Estado, la corrupción, el desfalco, la prepotencia...

Incertidumbre argentina

00:16 | | La derrota del presidente Mauricio Macri en las primarias celebradas el domingo pasado en Argentina coloca al peronismo a un paso de ganar las elecciones del próximo 27 de octubre.

Pasividad social

00:14 | | Vivimos atrapados en una telenovela. Desde que la Fiscal General del Estado lidera la investigación en el caso Sobornos 2012-2016.

El sobregiro recurrente

00:12 | | Mientras en 2014 Rafael Correa liquidaba cooperativas y fondos de ahorro gremial y sindical en el sector público, en la presidencia había una caja “solidaria”.

Parque Bicentenario y patrimonio

00:10 | | El 10 de Agosto de 1809, Primer grito de la Independencia hispanoamericana, cumplió 210 años y su festejo pasó casi desapercibido.

Réquiem para Argentina

00:08 | | Los resultados de las elecciones primarias en Argentina sorprendieron.

No caer en populismos

00:06 | | Una marcada crisis institucional se junta al desprestigio político y destitución, de un cura y tres prosélitos, de un incierto Consejo de Participación Ciudadana.

Sociedad apática

00:04 | | Ecuador registra los niveles más bajos de participación ciudadana desde que es incluido como caso de estudio en el Latinobarómetro que evalúa la cultura política de 19 países de América Latina.

Urgencia política

00:02 | | Esta ha sido la semana de las censuras.

COLUMNISTAS