La parroquia espindolense Bellavista festeja al Señor de la Buena Muerte

AGO, 02, 2019 | 03:00

ACTIVIDAD. Se cumplió una caminata desde la parroquia hasta la ciudad de Amaluza.
ACTIVIDAD. Se cumplió una caminata desde la parroquia hasta la ciudad de Amaluza.

En Bellavista se cumple una fiesta religiosa que va del 28 de julio al 8 de agosto próximo.

Espíndola. Con la caminata del Señor de la Buena Muerte, desde la parroquia Bellavista hasta la ciudad de Amaluza, y con el inicio de la novena en su honor, la parroquia rural de Espíndola festeja a la imagen con diferentes actos que empezaron el 28 de julio y se extienden hasta el 8 de agosto.

Al siguiente día y luego de la eucaristía, celebrada en la iglesia matriz de la cabecera cantonal, la imagen regresó a Bellavista, en donde permanecerá para presidir estas fiestas y que algunas actividades de carácter social tienen como propósito recaudar fondos económicos que permitirán continuar los trabajos del Santuario ‘Señor de la Buena Muerte’, cuyo mentalizador del proyecto es el padre Sócrates Chinchay, quien es oriundo de esta parroquia y actual rector de la Unidad Educativa La Dolorosa, de Loja.

El sábado 3 habrá un bingo bailable; el martes 6, show artístico bailable con la presencia de la orquesta Don Medardo y sus Player’s, Camilo Sesto de ‘Yo me llamo’ y el grupo folclórico Yacuri, del cantón Espíndola.

El deporte también tiene su espacio en estas festividades, con el desarrollo del campeonato de indorfútbol, que lleva el nombre del exalcalde de Espíndola ‘Lic. Manuel Andrade Rojas’.

La amplia programación en Bellavista finalizará el día central, jueves 8 de agosto, con la homilía en honor al Señor de la Buena Muerte y luego a la procesión de su imagen por las principales calles de la parroquia. En la noche se desarrollará el baile de la confraternidad.

La historia

Según relato del padre Sócrates Chinchay, la historia de la imagen del Señor de la Buena Muerte basa y se testifica, que dos hermanos tenían problemas de linderos de tierras en este lugar en la actualidad cabecera parroquial de Bellavista. En ese entonces existían autoridades en Quito para poder dar solución al problema, decidieron viajar, siendo el tiempo aproximadamente de tres meses. Llegaron a una carpintería el dueño se compadeció de ellos y les dio posada. Se recostaron sobre la viruta.

El detalle es que a través del sueño se les apareció un crucifijo que les manifestó que, al momento de su regreso, lo llevaran con ellos y a cambio les solucionaría el problema. El crucifijo era del dueño del aserrío, lo grande es que los dos tuvieron el mismo sueño donde les indicó todo el proceso.

Incluso, a decir del religioso, les dijo su nombre, que se llama el Señor de la Buena Muerte, las palabras que debían decir para realizar el pedido. Se habla de unos 300 años. Hace un año falleció Tomasa Calva, de 115 años, pues al ser entrevistada la señora dice que sus abuelitos hablaban de la sagrada imagen del Señor de la Buena Muerte. Teniendo un promedio de 100 años existe un referente. Desde esa fecha se ha mantenido la celebración el 8 de agosto sin importar el día.

Tome nota

Los fieles de este sector y de la parte norte del Perú le tienen devoción.

COLUMNISTAS