Las Pitas, con serias necesidades y obras no cumplidas

SEP, 24, 2020 | 03:00

El barrio Ciudadela del Chofer Pitas Uno, es uno de los sectores ubicados en la parte norte de la ciudad, que a pesar de las gestiones y trabajo de los líderes barriales, continúa con múltiples necesidades en el tema vial, mejoramiento del ornato y otros servicios básicos de carácter urgente.

Inicios

César Tene, presidente del sector, mencionó que el barrio tuvo sus inicios con el apoyo y aval del Sindicato de Choferes, gremio que vio la necesidad de hacer de este sector hace algunos años, en un lugar habitable y digno para las personas que radicaban aquí.

Actualmente habitan cerca de 400 familias, desde hace 20 años pasó a ser intervenido por la municipalidad con la construcción de obras de alcantarillado sanitario, alcantarillado pluvial y red de agua potable. En cambio, cada ciudadano propietario de los inmuebles construyó los bordillos y veredas, quedando pendiente la pavimentación.

Posteriormente se entregaron las escrituras a los beneficiarios, quienes hoy son sus propietarios de cada uno de los espacios. “De manera unificada, con aportes de los habitantes se han construido algunas obras, entre ellas el tanque de agua potable en coordinación con el Municipio”, dijo.

Vialidad

El principal problema es el vial, actualmente cuentan con un 70% de calles asfaltadas, sin embargo, falta el 30% que corresponde a la calle Eduardo Mora de aproximadamente 10 mil metros cuadrados y tramos pequeños que faltan por completar y arreglar las fallas. El proyecto tuvo un valor de 2 millones de dólares, aproximadamente.

El presidente hizo referencia al hecho de que a pesar que el COOTAD tiene las reglas claras, en los barrios existen proyectos que no avanzan y se ejecutan al gusto de las autoridades de turno. Lucharon por años para tener el asfalto, pero tuvieron que pasar por diferentes etapas para su ejecución, que actualmente está a medias.

A su criterio, el Municipio se ha convertido en un monopolio que obstaculiza y no avanza con el progreso de los barrios. Recordó que cuando comenzó la iniciativa de pavimentar las avenidas internas, existió un proyecto municipal para ejecutarse por etapas y se cumplió dando prioridad a las calles principales, cobrando a los dueños de los inmuebles ciertas cantidades de dinero, hace aproximadamente 15 años.

Irregularidades

Sin embargo, luego de 7 años, cuando se cambió la administración municipal entre José Bolívar Castillo y Jorge Bailón Abad, por intermedio de la Unidad Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (UMAPAL) decidió cambiar la red de agua potable, obra que lo ejecutaron sin realizar una valoración de los trabajos existentes. “Si se revisa las normas de control interno, en todo proyecto debe hacerse una evaluación de las obras existentes para ver si amerita la reconstrucción, o caso contrario sería una destrucción a lo ya existente, como lo ocurrido con el sistema de agua y alcantarillado que estaban en buenas condiciones”, sostuvo.

A decir del dirigente, lo que querían era cobrar la contribución por mejoras a la ciudadanía y firmaron un segundo convenio para reconstruir los dos alcantarillados, cobrando nuevamente a la población, luego de la destrucción de la infraestructura anterior. “Pese a los reclamos al Municipio, no se tuvo ningún resultado, por lo que optaron por poner en conocimiento a la Contraloría General del Estado (CGE)”.

Recientemente hace más de cuatro años se firmó el convenio para pavimentar las calles con algunas irregularidades, es decir a una empresa que no contaba con la planta de asfalto cuando el propio Municipio sí lo tenía, por lo que presentaron una acción de protección, lo cual fue favorable para el Comité Pro-mejoras del barrio.

Fue entonces en el último periodo del exalcalde que se suscribió el último convenio para construir una obra que a decir del presidente, fue la alternativa más cara que puede existir. Allí se canceló el 60% por parte de los moradores, es decir montos que fueron desde los 2 mil dólares hasta los 15 mil, de acuerdo al inmueble existente.

Ahora lo que pedimos es, “que el Municipio tome las medidas necesarias y pueda intervenir, existen huecos en todas las calles, tramos no terminados y montículos de tierra tendida en la calzada, lo que provoca un peligro constante, tanto a los ciudadanos con discapacidad visual como para los automotores, relató Jorge Jiménez, morador del barrio.

Han pasado los años, y persisten los problemas. Piden que el tramo restante pueda ser ejecutado por administración directa, porque son 10 mil metros cuadrados restantes que perjudica a la población al momento de transitar, en verano hay polvo y en tiempo de lluvia es visible el lodo.

Seguridad

En el tema de seguridad el barrio no ha tenido mayores problemas, existe un retén policial, aunque sí ha existido reclamos de los moradores, pero en unión de la comunidad se ha logrado mantener la seguridad.

Aspiran que se adecúen algunas áreas, por ejemplo, en la casa comunal que se arreglen las veredas; de igual forma que se corten algunos árboles que constituyen un riesgo para quienes transitan por este sector de la avenida; al igual que proyectar un edificio moderno para realizar práctica del deporte y ejercicios para los residentes del sector.

EL DATO

El barrio está ubicado en la parte norte de la ciudad, tiene múltiples necesidades de vialidad, infraestructura y otros servicios.   

TOME NOTA

El sector cuenta con aproximadamente 400 familias que residen con necesidades.