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Comuna Peripa, místico santuario y cruda realidad

OCT, 12, 2004 |

Al final de 12 kilómetros de camino a partir del centro poblado, una vez recorridos los asentamientos mestizos que alguna vez pertenecieron a sus antepasados, y hoy la circundan, se encuentra la Comuna Peripa, donde 25 familias han hecho parte de su vida, el tiempo y espacio que heredaron de sus padres.

Su ubicación geográfica hace pensar que hay una relación mística entre lo mágico y lo material, ya que anteriormente esta zona era un lugar sagrado donde bautizaban a los Pone (Shamanes), aunque el lugar donde se encuentra el santuario actualmente no está en manos de la comunidad.

El apelativo de santuario se lo han dado antropólogos que estudiaron la zona (aún no hay investigaciones arqueológicas) por la existencia de piedras esculpidas en formas humanas (en especial de mujer) que representarían a las deidades en la que los nativos creían.

Incluso existen figuras de elefantes (existentes en Africa) que para el antropólogo Oliveiro Guevara puede significar que efectivamente la teoría de que los continentes alguna vez fueron un solo cuerpo y luego se desmembraron (en este caso, Africa y América del Sur) es cierta. Los arqueólogos deben demostrarlo, acota Guevara.

Organización política y comunitaria

No existe gestión del Cabildo Comunal para el mejoramiento y desarrollo local, además de un ambiente de apatía y desunión entre los nativos de Peripa. Sin embargo, Abdón Calazacón, vicepresidente del Cabildo, afirma estar gestionando la expropiación del terreno propiedad de Manuel Godoy en 163 hectáreas, donde estaría ubicado un santuario tsáchila para fines de estudios arqueológicos.

El desarrollo comunitario como tal es incipiente en Peripa. En el centro poblado está la escuela del lugar y una iglesia que muestra la creencia religiosa católica de los nativos, pero no hay un centro comunitario para Asambleas o Casa comunal.

Biodiversidad

La riqueza ecológica de Peripa es plausible en su contorno ya que los asentamientos humanos de nativos denotan ciertos rasgos de urbanidad y un bosque despejado que permite observar el cielo claramente, aunque en ciertas zonas las nubes conjugan imágenes con hojas de grandes árboles que resguardan a la tierra de una caída directa del sol y la lluvia.

Hasta la residencia de Abdón Calazacón, -1.200 metros antes del santuario-, el camino es lastrado en su totalidad, aunque haría falta un rebacheo útil cuando adviene el invierno y podría volverse intransitable.

El río Peripa, riachuelo que más adelante será el gran Daule- Peripa; de color canela por el fango y espumarajo propio de la contaminación por aguas servidas y deshechos industriales, atraviesa el centro poblado para dar hasta el lugar donde hace casi 100 años besaba la cabeza de los Pone como en señal sagrada de purificación, continuando su camino hacia el gran Río Guayas, para finalizar en el mar.

Vivienda e infraestructura básica

La calidad en la vivienda depende -como en otras comunas-, del poder adquisitivo individual de las familias, aunque el promedio de ingresos ha determinado que esta población, en su mayoría, no pueda acceder a construcciones de cemento para sus viviendas, optando por los espacios construidos de madera o pambil, con techo de paja toquilla, sin servicios básicos como agua, luz o baterías sanitarias.

Alrededor de las viviendas, el terreno sembrado de yuca, plátano y tubérculos comparte el espacio con las aves de corral y animales domésticos que en cierta forma son parte de la familia tsáchila y que sirven -en el caso de las gallinas- para complementar la alimentación, ya que con los ingresos familiares (50 a 100 dólares mensuales distribuidos para cinco o seis personas) no es posible adquirir una canasta básica familiar.

Al interior de las viviendas, la cocina, el comedor, la sala y dormitorios están dispuestos en un solo ambiente, ya que por el reducido espacio, (10 metros cuadrados promedio) impide dividir la casa en piezas.

El techo de paja toquilla permite a los nativos cubrir su vivienda del aire, agua, sol o viento, y resguardarse en las noches muy frías.

Vialidad y transporte

Las vías no están en buen estado. Transitar en vehículo es como recibir un masaje con piedras y lastrado, no muy relajante, pero que permite ejercitar los músculos de las piernas, cadera y espalda, hasta donde ésta pierde su nombre.

A pie son 3 kilómetros hasta la vía que conduce a Puerto Limón, y luego esperar transporte público o rancheras para salir, ya sea a la mencionada parroquia o a Santo Domingo, camino que deben recorrer los nativos cuando se aventuran a salir caminando por la necesidad de acceder a los productos y servicios de toda índole que exclusivamente se ofrecen en los cascos urbanos.

Caminando sí, porque no existe servicio urbano que ingrese a Peripa, las cooperativas de transporte como San Jacinto o Santo Domingo, llegan sólo hasta la mencionada vía.

Producción

Los nativos de Peripa se dedican básicamente a la agricultura. La pesca ha perdido continuidad porque no hay recursos ictiológicos en el Río Peripa, debido a la contaminación que ha liquidado a los peces.

La caza también ha disminuido porque los animales como la guanta que incluso forma parte de su cultura alimentaria, está en peligro de extinción.

La agricultura es el fuerte en la producción de los nativos, yuca, plátano, malanga y otros permiten que estos tengan una actividad económica, aunque no representa un ingreso adecuado, ya que los intermediarios pagan a bajos precios la producción agrícola -por ejemplo, el plátano lo venden a los comerciantes en 50 centavos de dólar- y estos en la reventa, se ganan el 50 o hasta 100 por ciento adicional.

Pese a los intentos de diversificar la producción, los resultados han sido negativos y el nativo tsáchila de Peripa debe continuar sembrando y cosechando para subsistir.

Educación

La comuna Tsáchila de Peripa está dotada de una escuela primaria en la que se enseña lecto escritura y matemáticas, aunque los maestros del lugar -tsáchilas de otras comunas- no cuentan con la preparación necesaria para optimizar el nivel bilingüe de la enseñanza y se limitan a realizar instrucción en español.

Esto se suma a la ausencia de material didáctico y una infraestructura educativa en desfavorables condiciones.

En Peripa existen altos niveles de analfabetismo y deserción escolar por falta de recursos económicos, además de un proceso de aculturación y desvalorización de las costumbres ancestrales.

Salud

No existe un Subcentro de Salud en Peripa. La gente desconfía de las plantas medicinales y tampoco cuenta con posibilidades para comprar medicinas químicas. Las enfermedades frecuentes como hongos, sarna, dengue, hepatitis se acentúan por la falta de agua potable y letrinización (aún los nativos hacen sus necesidades en cualquier parte), los pozos están contaminados y se secan en verano.

Mujer y familia

Aún impera el machismo en la Comuna Peripa. Las mujeres no tienen participación en las decisiones de la comunidad y su posición es supeditada a un segundo plano, esencialmente dedicada a la crianza de los hijos y actividades del hogar.
El género tiene altos índices de analfabetismo y una débil participación en las actividades comunitarias.

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