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La Cascada del Salto del Armadillo, 30 metros de emoción y vértigo

ENE, 16, 2005 |

Lugar: Manabí.
El meollo: En el sitio el Paraíso la 14 de la Manga del Cura se encuentra uno de los mejores atractivos turísticos.
Fanáticos: Jóvenes aventureros que gusten de la adrenalina.



A quién le pertence la cascada es lo de menos. Centenares de turistas acuden a diario a El Paraíso la 14 de la Manga del Cura para disfrutar de este Edén natural a su disposición.

Las provincias de Manabí, Guayas, Pichincha y Los Ríos se disputan el lugar que queda a 250 kilómetros de Portoviejo.

En este hermoso sitio la tranquilidad se vuelve dictadura, los encantos paradisíacos se convierten en monarcas, la hospitalidad de la gente se transforma en un imperativo y el sortilegio sempiterno de los paisajes preciosos prevalecen como reyes. Todo esto en su conjunto da como resultado la más impresionante muestra de belleza costera. Constituye una alternativa irrenunciable para el turista nacional o foráneo.

Una de las formas de llegar a la Cascada del Salto del Armadillo es avanzar por el cantón Pichincha (Manabí) hacia El Empalme (cantón de Guayas) y transitar hasta Buena Fe (provincia de Los Ríos). Luego acceder hacia la represa Daule Peripa donde hay que pasar por una gabarra que cobra dos dólares por vehículo, las personas pasan gratis.

Por los 30 metros de altura que posee la Cascada del Salto del Armadillo los turistas sienten una imperecedera bienaventuranza, pues es un sitio donde los encantos surrealistas se posaron para siempre y donde los sortilegios dejan de ser desnudas utopías.

La naturaleza despliega su esplendor en el Paraíso la 14 de la Manga del Cura, ahí extiende sus alas, ahí se posa para siempre. Los visitantes se fugan de lo cotidiano, de lo sencillo, porque allí lo simple y lo pasajero mueren en una sucesiva cadencia de místicas maravillas.

La gente del lugar tiene mucha alegría y hospitalidad que brindar. Quien llega permanece fuera de las preocupaciones de una sociedad opresora. Hay cómodas cabañas a la disposición y restaurantes que comercializan comida típica.

En la Cascada del Salto del Armadillo impera la calma, se tiene la certeza que la vida es bella, domina la certidumbre de una paz sempiterna. En este lugar al turista lo invade la magia de un paraíso sin fronteras, lo llena la singular sensación de serenidad. Aquí el visitante encuentra de todo: Paisajes excepcionales, acogida hospitalaria de las personas del lugar, una tranquilidad que parece rezumar del fondo de la tierra y el agua que cae sin cesar.

Fugitivos encantos reposan ahí, beldades impresionantes deleitan a los turistas. Sólo aquí los atractivos surrealistas constituyen una realidad perpetua, sólo aquí los seductores hechizos del ambiente captan los cinco sentidos del visitante, porque la Cascada del Salto del Armadillo es solo una muestra de lo hermosa que puede ser la naturaleza.

A los turistas no les importa, pero el sitio está en disputa desde hace siete décadas.
A criterio de Olmedo Sáenz, presidente de la Junta Pro Mejoras de la Manga del Cura (única autoridad del lugar), el interés de Guayas por hacerse de este territorio surgió cuando se construyó la represa Daule Peripa.

“Ésta pasa por territorio manabita, pero al Guayas no le convenía que nosotros nos aprovecháramos de este bien, y entró en la pelea. Ellos quieren ser los únicos beneficiarios de las cuencas de los trasvases: Río de Oro, La Morena y otros”.

El prefecto provincial Mariano Zambrano señala que reivindicará el territorio. “Tengo un proyecto en mente, se trata de la consulta popular. Ahí nadie discutirá por nada”. Autoridades de Los Ríos y Pichincha han expresado proyectos similares, pero no los han concretado.

La población se dedica a actividades agrícolas y a la cría de animales. La mayoría de las tierras están inscritas en El Carmen o en Buena Fe. Cuando deben sufragar lo hacen, indistintamente, en Guayas o Manabí. “Muchos no ejercen este derecho, igual ese papeleo no lo necesitamos”, dice Francisco Vélez.

Los servicios básicos son deficientes: energía eléctrica solo hay en algunos sectores y el agua entubada disponible es, según los moradores, de pésima calidad.



Entre 4 provincias

En calles céntricas de poblados como Santa María, comunidad de la Manga del Cura, hay rótulos que atribuyen obras a Nicolás Lapentti, prefecto del Guayas.

En varias canchas se ve la mano de Humberto Guillem, anterior titular del Consejo Provincial de Manabí, mientras que en escuelas como “24 de Mayo” del sector Damasio Grande también Lapentti ha inaugurado aulas.

“En cierta forma no nos conviene pertenecer a ninguna provincia, porque todas nos hacen obras. Si decidimos pertenecer a Los Ríos donde hay bastante aceptación, nos olvidamos de Guayas y Manabí”, sostiene Francisco Vélez.

Geográficamente la Manga del Cura está entre los cantones Buena Fe (Los Ríos), Santo Domingo (Pichincha), El Carmen (Manabí) y El Empalme (Guayas).

El sueño de convertirse en cantón es una vieja aspiración de la población. Sin embargo, hay algunos que ya piensan en ser provincia. “Tenemos suficiente población y organización para eso, solo falta un poco de decisión”, asegura Roque Zambrano, director de la Unidad Educativa Santa María, adscrita a la Dirección de Educación de Manabí.



Cómo llegar al sitio


Hay varias formas. Una de ellas es tomar la vía Pichincha-Quevedo, llegar hasta el cantón Santa Fe (Provincia de Los Ríos) e ingresar a la represa Daule-Peripa, ahí hay que pasar una gabarra.

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