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¿Existe el ‘mal de ojo’?

OCT, 02, 2005 |


Generalmente se entiende por “mal de ojo” a la energía negativa que descarga una persona sobre otra con solo mirarla con la intención de que le suceda algo malo, sentimiento que surge por envidia, egoísmo, resentimiento, mezquindad entre otros.
En nuestra sociedad hay muchos creyentes del llamado “mal de ojo”. Por ello acuden a curanderos, para obtener resultados eficaces. Sin embargo, no todos creen. Y es que ellos piensan que es una utopía creer que a través de una mirada se puedan transmitir buenas o malas energías hacia una persona.

Recordemos que el Ecuador es un país lleno de costumbres y tradiciones. Quizás por ello existen personas que se aferran a una curación a través de un huevo y oraciones, y otras que simplemente asisten donde un doctor. Lo que sí se sabe es que aún no se conoce a ciencia cierta si existe o no el mal de ojo. Varios han sido los intentos que realizan los expertos en medicina, esotéricos, pero todo ha sido en vano… La razón proviene de siglos atrás, donde las creencias se apoderaron del estilo de vida.


“Sí existe el mal de ojo”
Rosa Ruiz es una de las personas que cada vez que su hijo de cinco años está enfermo recurre a una curandera para saber si lo han ojeado. “Yo era de las personas que no creía en esas cosas. Es más, cuando estaba enferma iba donde un doctor, pero las medicinas no aliviaban mi malestar… Por eso me animé y visité a una curandera. Los resultados fueron inmediatos. Por eso tengo una fe en estos rituales y cuando se enferma mi hijo enseguida lo traigo acá”, señala.

Así como Rosa hay muchas personas que aseguran aliviarse de sus males luego de salir de una sesión de espantos. Los médicos prefieren no opinar.

Para Nelly Bowen, de 54 años y curandera, expresa que sí hay malas energías que se apoderan del cuerpo y lo debilitan. “Aquí han venido personas de todas clases sociales, famosos y hasta doctores. Todos han salido satisfechos con mi trabajo”, manifiesta Bowen, quien señala que es un arte, poder curar a las personas a través de oraciones, montes, aguardiente y huevo.


Ritual

Lo primero que se hace es medir las pulsaciones en las sienes o en las manos para saber si una persona está ojeada. Si las pulsaciones están aceleradas algo pasa.
Una vez que se detecta el mal de ojo, se inicia la sesión. El paciente es llevado a un cuarto lleno de figuras de santos y vírgenes, preferiblemente oscuro. La persona que va a ser ‘curada’ tiene que estar parcialmente desvestida, es decir, que sólo se queda con sus prendas íntimas.

La curandera inicia a untarle el agua de espanto por todo el cuerpo. La denominada ‘agua de espanto’ es una mezcla de hierbas conocidas como: periquito, espanto, curia, agua bendita y aguardiente. Este proceso se lo repite varias veces acompañado de oraciones.

Después, las curanderas toman una pequeña medida de aguardiente y en puntos estratégicos comienzan a aplicarlo al paciente para sacarles las malas vibras.
Finalmente, el huevo (principal revelador del mal de ojo) es pasado por todo el cuerpo del paciente, realizando pequeñas cruces. En algunas ocasiones, cuando la persona está ojeada de coraje o envidia, el huevo se quiebra. Cuando es de cariño o amor termina íntegro.

Cuando el proceso culmina, en un recipiente con agua se parte el huevo utilizado en la curación y allí se comprueba el mal de ojo. Además, con el huevo se determina si la persona que la ojeó es hombre o mujer y hasta qué tipo de mirada le enviaron.

Este proceso lo debe realizar tres días seguidos para optimizar resultados. Además, la persona que recibe las curaciones no puede bañarse después del ritual. En caso de que no pueda dejar de hacerlo, lo realizará antes de acudir a la siguiente sesión.


Baños que espantan males y energías negativas

Nelly y María Bowen recomiendan que una vez terminado el proceso el paciente se bañe con la siguiente preparación:

Ponga a hervir en un recipiente, durante 10 minutos, lo siguiente:

• 7 hojas de guayaba
• 7 limones partidos en cuatro.
• 7 rosas rojas
• 3 litros de agua
Luego de que transcurran los 10 minutos podrá bañarse con esta agua.


Males

Ojo Seco: Cuando la persona no cree en el mal de ojo y su cuerpo comienza a debilitarse y a quedar desnutrido.

Palpitación regada: Mal de gases e implica que el estómago se hinche y cause malestar.

Espanto: Nervios. Personas que no duermen con tranquilidad y se sobresaltan frecuentemente en la noche.

Disípela: Cuando hay una fractura o hinchazón. La curandera realiza cortes simbólicos con una tijera, la cual es pasada por limón y sal.

Todos estos rituales o ‘sanaciones’ tienen un precio de $ 5 las tres sesiones.