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Submarino llevaba droga a México

JUL, 06, 2010 |

APOYO. El informe policial determina que se abastecieron de la logística desde Colombia.
IBARRA.
 
En San Lorenzo el hallazgo todavía no deja de causar asombro. Todos hablan del submarino, presumiblemente, utilizado para transportar droga, que fue encontrado en el sector conocido como La Molina, al norte de San Lorenzo, en la provincia de Esmeraldas.

Este es el resultado del denominado operativo antinarcóticos “Tormenta del Manglar”, ejecutado por miembros de la Policía Nacional y la Infantería de Marina. El transporte marítimo fue localizado en las coordenadas 01°20´30.2” Norte y 078°48´35”Oeste.

La nave estaba estratégicamente ubicada en un brazo de estero del sector Molina. Un sitio que por su ubicación geográfica, características topográficas y las caletas descubiertas, se presume que era utilizado para el acopio y almacenamiento de sustancias sujetas a fiscalización.

De acuerdo al informe policial, la droga tenía como destino las costas mexicanas. Las investigaciones preliminares y el asesoramiento técnico permitieron establecer que el submarino era de construcción mixta, de 25 metros de largo por seis de alto. Tiene contraste de pintura camuflage y capacidad de sumergirse completamente bajo la superficie marítima hasta una profundidad de 20 metros.

Era impulsado por motores a diésel y eléctrico, lo que le permitía reabastecerse de combustible sin detener su navegación. Se estima que alcanzaba velocidades de entre 5 a 8 nudos por hora. Eso hacía que llegue a su destino final en 8 a 10 días.

Amplio espacio

La nave tenía capacidad para albergar a una tripulación de hasta seis personas. Su capacidad de carga es de 7 a 10 toneladas sin que ser detectada por los organismos de control marítimo. Por su diseño y la tecnología que poseía, se estima que su construcción llegó a costar aproximadamente cuatro millones de dólares.

La operación dejó al descubierto una amplia infraestructura logística constituida por seis edificaciones de construcción rudimentaria. Tres de ellas destinadas exclusivamente para el alojamiento de 50 personas. En este grupo estaba incluido el personal de seguridad y técnicos especializados en ingeniería naval, electrónica y mecánica. Las otras tres restantes estructuras funcionaban como talleres de electrónica, mecánica, pintura, fibra y astillero.

Un detenido

Trabajos de inteligencia policial ecuatoriana y por las evidencias recolectadas se determina que esta organización internacional estaba operando hace aproximadamente ocho meses en este sector. Durante la operación antinarcóticos se procedió a la detención del ecuatoriano José Antonio Rincones Vite, quien manifestó que la propiedad en donde se localizó el submarino es de su suegro, de nacionalidad ecuatoriana, Lupo Jaramillo.