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Ícaro rompe el silencio y denuncia persecución

JUL, 16, 2011 |

Disolución. Esteban Saltos, vicepresidente de Ícaro, aseguró que la intención de la compañía no es cerrar sus puertas.
Ante los anuncios de que Ícaro desaparecerá por una glosa tributaria de 16 millones de dólares, la aerolínea denunció que está siendo objeto de persecución. Los directivos aseguran que la autoridad aeronáutica no da paso a un plan de negocios que reactivará la compañía y que el Servicio de Rentas Internas (SRI) inició el remate de marcas que ni siquiera son propias.

Esteban Saltos, vicepresidente de la operadora, aclaró que “en primera instancia se habló de una liquidación, que en efecto nos había planteado la Superintendencia de Compañías”, pero que hay cómo revertirla porque cuentan con un plan de negocios con nuevas inversiones para cumplir con el decreto que establece la renovación de flota.

El plan fue requerido por el Consejo Nacional de Aviación Civil (CNAC), pero “nos cierran las puertas”, denunció Saltos. Argumentó que el pronunciamiento ‘anticipado’ del presidente del CNAC, Carlos Jácome, sobre el cierre, demuestra que hay “un interés personal de uno o de unos cuantos porque esta compañía se termine”.

Indicó que en una reunión mantenida ayer con Jácome, se sorprendió porque “el rato que nos sentamos en la mesa dijo que si se trata de un tema de Ícaro estamos perdiendo el tiempo”. La Hora intentó comunicarse con Jácome, sin embargo, el comunicador social del CNAC indicó que otorgarán una entrevista el martes.

Glosa

Sobre la glosa, Saltos indicó que solicitaron un recurso de revisión. “Creemos que es por lo menos un 70% a 80% menos de lo que está establecido”.

Segundo el vicepresidente, la subasta de las marcas de Ícaro que inició el pasado jueves el SRI, fue un ‘show’. Explicó que la marca ya no le pertenece a la compañía porque se transfirió a otra razón social en 2003.

Mora patronal

Ícaro además mantiene una mora patronal de 1,9 millones de dólares con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), deuda que ya “hemos venido pagando” mediante un convenio de purga, por el cual está hipotecado uno de los dos aviones que tiene la compañía. Por el momento se ha pagado alrededor de 400 mil dólares.

La cifra
16 millones de dólares es el monto de la glosa.