Los pasos que marcan a Lupe Rumazo

JUL, 07, 2013 |

Intelectual. Realizó su disertación sobre ‘El capítulo inédito de Abaddón el exterminador de Sabato’.

 

 

'Es la más grande novelista y ensayista del Ecuador”.

 

Susana Cordero
directora de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, sobre Lupe Rumazo.




REDACCIÓN ARTES

 

“He comprendido que toda singularidad es relativa y por ende proclive de desaparecer; no así si desde ella se abre la ancha vía del concepto”.


Estas palabras redactadas (reflexionadas) por la escritora Lupe Rumazo de Alzamora, que aparecen en su obra ‘Los Marcapasos’, cuando se concentra sobre la autobiografía desde su relato, son las que mejor la describen.


Diáfana y directa, tan pausada como sagaz mientras comparte sus ideas, la intelectual ecuatoriana, quien radica en Venezuela, camina por esa ‘ancha vía’, gracias al profundo trabajo a favor de las letras, la cultura y el arte que ha caracterizado a su camino.


Recientemente, el primero de julio, fue incorporada como Miembro Correspondiente de la Academia Ecuatoriana de la Lengua. Su presentación la hizo el embajador Francisco Proaño Arandi.


Y es que si la Academia de la Lengua resguarda a la palabra, cuida su uso y debate los avances e inclusiones de la misma, sin duda, no puede estar ausente el nombre de Lupe Rumazo.


Por supuesto que, como ella misma aclara, más que una incorporación, se trata de una formalización: “En 1975 ya fui nombrada como Miembro. Ahora se está convalidando mi trayectoria y se hace un acto formal de incorporación. Se materializó este hecho”, explica.


En aquellos años, en medio de los 70, la escritora vivía uno de los momentos “más devastadores” de su existencia. “La muerte de mi madre me marcó. Como hija única, y muy pegada a ella, me abatió su partida”, recuerda, a la vez que señala que “pese al dolor nunca dejé de escribir”.


Justamente, en esa temporada, en medio de los pesares, es donde surge gran parte de su obra, dando paso a títulos como ‘Rol beligerante’, libro que recoge a través del ensayo al estructuralismo literario, así como la novela ‘Carta larga sin final’, obra prologada por Benjamín Carrión, una “antielegía” que evoca la desa-parición terrenal de su madre.


También, por ese entonces estrecharía aún más su amistad con el escritor argentino Ernesto Sabato, quien desempeña un papel trascendental en la vida de Lupe Rumazo.


Material inédito


Al incorporarse formalmente a la Academia Ecuatoriana de la Lengua, la intelectual disertó sobre ‘El capítulo inédito de Abaddón el exterminador de Sabato’.


Con el pensador argentino, compartió una relación de “encuentros y desencuentros”, la misma que se originó por medio de correspondencias, hasta conocerse de forma personal.


“Mi esposo, Gerardo Alzamora, y mi padre querían que de alguna manera me distrajera tras la muerte de mamá. Planificamos entonces viajar hacia Argentina para conocer a Sabato”, rememora la escritora.


“Siempre tuve un norte con mi esposo y mi padre. Pero necesitaba algo más fuera de su apoyo. Conversar con Sabato, sobre mi dolor y mi visión de pesar acerca del mundo, me ayudó”, manifiesta la escritora.


En ese encuentro, ella le llevó los originales de ‘Rol beligerante’. Sabato los leyó y expresó que, hasta ese momento, es la única obra que aborda al estructuralismo literario desde América, dejando de lado las modas europeas, sobre todo las parisinas, lo cual se incluye en la contraportada del libro.


Más allá de un acto de mera reciprocidad, sino como un regalo intelectual tras puntos de coincidencia, Sabato le obsequió un capítulo de su novela ‘Abaddón el exterminador’ a Lupe Rumazo, el cual se constituye como un material inédito.


“Es una pieza única de las letras. Una joya. Obviamente, no lo puedo publicar porque los derechos le pertenecen a sus herederos. Lo que sí se puede es escribir acerca de este asombroso capítulo”, indica la académica.



Mirada


Sobre la realidad del escritor ecuatoriano, la autora de ‘Peste blanca, peste negra’ tiene clara su visión.


“Es increíble que no circule la obra de mi padre, Alfonso Rumazo, el ‘Biógrafo de América’, en su país. Su obra es tan valorada en Venezuela y tiene tanta relevancia que la Unesco la incorpora en sus colecciones, pero aquí se desconoce”, enfatiza.


Por otra parte, el libro de ensayos ‘Los Marcapasos’ es el único que circula, escasamente, de Lupe Rumazo, quien no sólo centra su análisis en la realidad que le tocó vivir a su familia: “No ser profeta en su tierra”.


“Resulta que los escritores que vivimos afuera no existimos en Ecuador. Por ahí, colocan tu nombre en el Premio Eugenio Espejo, por ejemplo, sólo para decorar las ternas. Esta realidad se repite en muchos autores, no sólo es nuestro caso”, afirma esta ensayista que tiene conciencia de que la palabra no conoce de fronteras, pese a que en su país se dé lo contrario.


En medio de esa desazón, hay que recordar las palabras de Susana Cordero, directora de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, quien reconoció que la reciente incorporada: “Es la mejor novelista mujer del Ecuador y, sin duda, la más grande ensayista de la actualidad”.

 

 



Perfil

Escritora ecuatoriana (Quito, 1933). Ha incursionado en el ensayo, el relato corto y la novela. Entre su obra destacan títulos como: ‘Rol beligerante’, ‘Carta larga sin final’, ‘Peste blanca, peste negra’, ‘Vivir en el exilio, tallar en nubes’, ‘Los Marcapasos’, entre otras. Forma parte del Instituto de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Pittsburgh, de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y del Círculo de Escritores de Venezuela.

 



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