El nuevo ayuno

ABR, 23, 2016 | - Por Katherine Andrade Gallardo

La iglesia Católica nos invita cada año, en el tiempo de Cuaresma, a realizar un ayuno. Este ayuno, nos explican los sacerdotes, significa reducir nuestra ración de alimentos, significa dejar de comer algo, pero eso que dejamos debemos compartirlo con quien más lo necesita.

En este tiempo de emergencia pienso que tenemos que seguir ayunando. Y claro que lo podemos hacer. ¿Acaso no es suficiente ver tanta desgracia y sufrimiento en nuestra costa ecuatoriana? Aquellas familias no solo que perdieron a sus seres queridos, también perdieron sus viviendas, enseres, vestuario, alimento y mucho más. Y algo más preocupante, perdieron su fuente de trabajo, y muchas quedaron endeudadas. La costa manabita, y más hacia la playa, se caracteriza por su actividad turística. Esa actividad se perdió y quién sabe cuánto tiempo dure esta ausencia de su principal fuente de trabajo.

Las imágenes son de desolación, abandono, desconsuelo, desesperanza. Miles de familias ecuatorianas demorarán meses para recuperarse de este duro golpe. Sus rostros nos reflejan un dolor profundo que difícilmente nosotros podríamos sentirlo o interpretarlo. Su deseo de abandono del terruño que les vio nacer o que los acogió está latente. Con mucho acierto han aseverado nuestras autoridades: “Se viene el nuevo éxodo de Manabí a Santo Domingo”. En los años 60 fue por la sequía, ahora lo es el terremoto.

Entonces, amigos solidarios, es momento de ayunar, de compartir lo que tenemos. De reducir nuestra ración alimenticia y compartirla con cientos de manabitas que están migrando a nuestra tierra tsáchila. Por un momento ponte en su lugar y pregúntate ¿Qué pediría yo si estuviese en sus zapatos? Y la respuesta no está muy lejos: solidaridad, comprensión, ayuda, alimento, protección...

En tu misma casa, en tu barrio o algún familiar o amigo, tiene que haber, de seguro, algún damnificado. Acércate con lo que más puedas, dale un abrazo de consuelo, entrégale tu aporte, dile que la vida sigue, que no todo lo ha perdido porque te tiene a ti y los que están a su alrededor.

[email protected]



COMENTA CON EL AUTOR

[email protected]