Madres que dan su amor a miles de hijos

MAY, 14, 2017 |

RESPONSABILIDAD. Jackeline Gaona tiene tres hijos, además de los que atiende en la fundación.

 

Hay madres que ejercen de madres, pero que nunca han tenido hijos. En los territorios del amor filial no hay barreras. Están las mujeres que trabajan en orfanatos con niños en estado de abandono o negligencia, en centros de adopción, también aquellas que ofrecen su amor incondicional a familiares, a vecinos, a criaturas que lo necesitan. Este es un homenaje por el Día de la Madre. (MAP)



Manos abiertas


Hogar Para Sus Niños es una ONG fundada por padres cristianos norteamericanos. Ofrecen servicio integral de cuidado y atención desde los 0 hasta los 18 años, en algunos casos hasta los 23. Para cualquier tipo de donación llamar al teléfono: 346 03 04 / 0992987588 o a www.hogarparasusninios.org

 



Una madre con la vocación de servir


Una de las cosas más importantes de Jackeline Gaona es servir a los demás, trabajar por una transformación de la realidad. Así, decidió dedicarse a entregar su amor y corazón a los demás. Esta madre de tres hijos lleva dos años trabajando en la fundación Hogar Para Sus Niños. Comenta satisfecha que sus hijos entienden perfectamente que mamá tiene que cuidar a otros bebés, pues ellos no tienen mamá. El grado de implicación de Jackeline llega a tal punto que muchas veces ella misma lleva a sus hijos a la fundación para que conozcan a los otros niños.


En cuanto a la educación, explica que el trato no es igual que al de sus hijos. “Hay que ser muy cuidadoso, no te puedes enfadar, muchos de los niños llegan con un pasado difícil y eso hay que tenerlo muy en cuenta”, recuerda. En su caso intenta aplicar lo bueno de la educación de sus hijos, a sus ‘sobrinos’ y así a la inversa.

 

 

 

 

 

 

 

 

SERVICIO. En el Hogar Para Sus Niños acogen y cuidan a niños ecuatorianos en estado de abandono o negligencia.

 


‘Mami Meshede’, una mujer
que rebosa
optimismo


A Mercedes Valencia (25) los niños le llaman cariñosamente ‘mami Meshede’. Es lo que ocurre cuando todavía estás aprendiendo a hablar, a dialogar con el mundo.


Ella los atiende con ternura y les asiente con su rostro. Es una de las trabajadoras de la Organización No Gubernamental Hogar Para Sus Niños que atiende a pequeños huérfanos y en estado de abandono por negligencia. Quienes laboran en esta fundación se hacen llamar ‘tías cuidadoras’, como manera de construir un lazo afectivo, pero que a la vez marque la distancia; sin embargo, está claro que los sentimientos no entienden de etiquetas.


Desde muy joven le apasionó trabajar con niños, explica que son para ella una fuente de vida y de luz, además de recibir a diario muchas enseñanzas. Su trabajo es muy especial. A diario le entrega su amor, paciencia, cariño a 25 niños de entre 0 y 7 años que viven en el centro. Algunos permanecerán poco tiempo y serán adoptados, otros estarán varios años y su relación se irá fraguando, en unos años realmente importantes. No espera nada de ellos, pero los sentimientos se van sedimentando día tras día.


“Claro que les coges cariño, pasamos muchas horas con ellos, los educamos, les damos de comer, los vestimos, los dormimos, todo, como si fuéramos sus mamás, pero no lo somos”, comenta con una amplia sonrisa ‘Meshede’.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

VOCACIÓN. Mercedes Valencia supo desde que era pequeña que su vida iba a estar ligada a los niños.


Un trabajo que transformó su percepción del mundo


A Tania Armijos nunca le gustaron los niños, tampoco era una persona muy religiosa. Su mundo cambió hace cuatro años, cuando entró a trabajar en Hogar Para Sus Niños como coordinadora de Comunicación. “Me transformé, ahora soy otra, me encantan los niños, son una fuente de vida y sabiduría. Lo mismo me pasó con la fe, ahora soy creyente y me siento mejor, en paz con el mundo”.


La realidad de Armijos es paradójica, porque no tiene hijos; sin embargo, todas sus amigas le piden consejo sobre vacunas o alimentos, ya que por su labor atesora un gran conocimiento al respecto.


“Para algunos de ellos estas tías cuidadoras es lo más parecido que han tenido a una madre. Nosotras siempre informamos a los chicos de la realidad, explicamos las cosas de manera natural y honesta. Las cuidadoras no son las madres, todos ellos lo saben a la perfección, pero los sentimientos están allí”, apunta Tania.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COORDINADORA. Tania Armijos es la coordinadora de Comunicación de la fundación.

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