Vemos pero no miramos 

JUN, 26, 2017 | - Por MANUEL CASTRO M.

 

Manuel Castro

 

Saramago  dice: “Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran”. Esta frase frente al actual gobierno casi nos obliga a hacer nuestra la sentencia popular de  “Piensa mal y acertarás”, pues si se mira (o sea entiende lo que se ve) el gobierno de Leniín en cuanto a las libertades e independencia de poderes nos  está ofreciendo migajas: un amnistiado, silencio sabatino, no civiles armados frente a una ley que los crea, no impulso real para dejar fuera de vida la represiva Ley de Comunicación. 


En cuanto a administración de justicia, los actuales jueces ya están controlados por la costumbre de  cumplir  lo que  ordenen sus superiores; no fallan por convicción, sino  fallan por los ‘derechos’ que les imponen los detentadores del Estado. Pronto el peculado, la coima ‘la graciosa propina’, serán infracciones inofensivas, incluso para el pueblo. 


La mayoría  de la Asamblea   no tiene ni tendrá planes verdaderos de legislación y fiscalización. Por un lado no tiene intenciones reales –que es lo importante- para derogar las leyes de comunicación, plusvalía, herencias, disminución de impuestos, leyes tributarias. Y por el otro lado  no tiene una actitud valiente e imparcial sobre la corrupción. 


Resulta inaceptable que la lista e investigación sobre Odebrecht tengan que ser reservadas por disposición de un juez y casi   por un acuerdo con la empresa corruptora, mientras los jueces  no inicien  las causas penales que, según el mismo Fiscal,  carecen de pruebas,.

 
Es de suponer que esa lista la conoce el presidente Moreno, quien por un discutible sigilo no vinculante  no la da a conocer. Su silencio nos hace pensar que no es para que no se fuguen  los enlistados, sino porque no hay cambio  ni transparencia en la forma y fondo de gobernar. El justo se vuelve injusto cuando profesa mucho silencio.  

 

 

 

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