Los ladrones también roban libros

JUL, 02, 2017 | - Por FABIAN CUEVA

 

La cotidianidad es un fenómeno social complejo. Si no hay rápidas respuestas a problemas que causan evidentes perjuicios a la sociedad se vuelve peligrosa por rutinaria, cansina, fácil de llegar a la desidia y al olvido. La danza de los millones robados ha llegado a ser tan frecuente que la gente ha perdido las proporciones, es igual mil, millón o cientos de millones de dólares, porque todo, lamentablemente le hacen aparecer como subjetivo y pernicioso. De ahí las dudas. El “mientras no se compruebe, todos son inocentes”, no nos hace olvidar de las delaciones, de documentos probatorios y de las acusaciones entre los mismos deshonestos.

 


Lo único innegable es el perjuicio y los afectados. Desde nuestro enfoque: niños, escuelas, educación, cultura, es decir todos, como personas y como sociedad.

 


De lo anterior, deviene el déficit encontrado y comentado por el Ministro de Educación, la implantación de ‘El Plan Nacional de Lectura’, que ya tuvo hace algunos años la opinión de Iván Egüez, prestigioso y propositivo escritor- Campaña Nacional de Lectura Eugenio Espejo- que señaló claramente: “Cuando se entienda que la lectura es más importante que una carretera, este país será otro, primero porque habrá mejores y debidas carreteras porque nos daremos cuenta del sacrificio que se hace para tenerlas…”.

 


Entonces, si ahora dicen querer recuperar, lo que para muchos es la década perdida en educación, hay que pedir voluntad política y política pública; y luego, exigir que el bisturí llegue firme hasta los deshonestos con el fin recuperar el dinero y depositarlo en las mentes y no en los bolsillos.

 


24 bibliotecas como la Pablo Palacio y 140 bibliotecas escolares se ofrecieron en un acto propagandístico y no se cumplió; la excusa, ya no hay dinero, claro, porque se lo llevaron;    y errores cometidos: el Sistema Nacional de Bibliotecas desapareció e increíblemente no hay una Biblioteca Nacional.

 


Los ladrones sí roban libros y los sensatos no rompen periódicos. Yo no los destruyo porque un sabelotodo escribe. Leo para encontrar la verdad.

 

 

 

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