Lutero: 500 años

NOV, 04, 2017 | 10:00 - Por CARLOS FREILE

Es un lugar común degenerado en mito urbano afirmar que Lutero inició la llamada Reforma protestante como una reacción a la corrupción de la Iglesia Católica. Pero si leemos los textos escritos de mano del exfraile alemán nos encontramos con confesiones como estas: “Yo no impugno las malas costumbres, sino las doctrinas impías”; “yo no impugné las inmoralidades y los abusos, sino la substancia y la doctrina del papado”.


  Su discípulo Melanchton escribió en 1521: “La guerra de Lutero fue contra la doctrina perversa, contra los dogmas impíos, no contra los vicios privados de los sacerdotes”.  Por eso, cuando ya tenía muchos seguidores pudo exclamar: “Entre nosotros la vida es mala, como entre los papistas; mas no los acusamos de inmoralidad” […] “Yo no enseñaré nada sobre la vida sino sobre la recta doctrina contra mis adversarios”, pues sabía que la vida de los protestantes no era mejor, sino, y lo dice con todas sus letras, peor que entre los papistas. 


¿Qué abusos quería eliminar el reformador? Los más importantes son los siguientes: la distinción entre sacerdotes y seglares, para él todos los bautizados participan del sacerdocio de Cristo; el supremo magisterio del Papa de Roma, pues para él la única fuente de norma de fe es la Escritura interpretada por cada uno de manera subjetiva; el derecho de los Papas a convocar concilios ecuménicos, pues para él esta era atribución de los príncipes. 


Como se ve, nada tienen que ver estos puntos con la conducta personal de los clérigos, de hecho escribió “aunque el Papa fuese tan santo como San Pedro, lo tendríamos por impío”, “Le opondremos el Padrenuestro y el Credo, no el Decálogo, porque en esto de moral somos demasiado flacos”. 


En estos momentos, quienes hablan del origen de la Reforma de Lutero deben volver a sus fuentes y no inventar razones que distorsionan las acciones del exfraile. La verdad nos hará libres, decía San Pablo.


(Nota: Textos de Lutero tomados de la ‘Weimarer Ausgabe’, sobre todo de Tischreden y de Briefwechsel; el de Melanchton es de ‘Corpus Reformatorum’).


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