Quito: 400 barrios participan desde 2014 de la convivencia pacífica

DIC, 06, 2017 |

ARMONÍA. Los encuentros vecinales se convierten en una fiesta para acercarse a los moradores del barrio.

El objetivo es reducir la conflictividad social a través de actividades participativas.


Antes no conocía a mis vecinos, ni siquiera a los que vivían en las casas de a lado. Con las mingas y los encuentros vecinales ya no me siento desprotegida ni extraña en mi propio barrio”, comentó Cristina Bucheli, moradora de Unión y Justicia, en el sur de Quito.

El proyecto de convivencia pacífica y seguridad preventiva en los barrios de Quito busca que los vecinos se acerquen y se reconozcan, que mejoren su espacio público a través de acciones participativas y que se creen lazos de solidaridad y trabajo organizado en las comunidades.

José Chanatasig, vecino de Toctiuco, donde este año se realizaron varias actividades como encuentros por la paz y mingas, expresó que la seguridad no es solo responsabilidad de las autoridades, sino sobre todo de los ciudadanos.

“Si no cuidamos los espacios públicos del barrio, si no conocemos a nuestros vecinos, si no nos preocupamos por los jóvenes del sector, la inseguridad y los problemas de convivencia se van a multiplicar y las consecuencias van a ser cada vez más graves”, dijo Chanatasig

Cristina Macías, directora metropolitana de la Gestión de la Seguridad Ciudadana, afirmó que ese es precisamente uno de los objetivos primordiales del programa, que los habitantes de los barrios tomen una actitud propositiva y de corresponsabilidad sobre la situación de su entorno.
“El único requisito para que un barrio sea incluido en la iniciativa es que la comunidad esté organizada y quiera trabajar por su mejoramiento. Nosotros socializamos el proyecto en una asamblea y hacemos una planificación participativa de las actividades que se desarrollarán durante todo el año”, aseveró Macías.

Además aclaró que al final de este proceso, lo que se busca es que el tejido social del barrio actúe por cuenta y sea el actor principal para cuidar la convivencia y la seguridad de cada sector.

 

OBJETIVOS. La corresponsabilidad ciudadana y la apropiación de los espacios públicos son los ejes. Suelen hacerse actividades lúdicas.

Varios ejes de acción

Macías explicó que existe un esquema básico para trabajar con los barrios, pero que la aplicación depende de las particularidades de cada sitio. “Hay varios con espacios públicos sucios, descuidados y sin iluminación que necesitan trabajo a través de mingas, otros tienen problemas de desconocimiento entre vecinos, por lo que es más efectivo la labor a través de encuentro vecinales”, apuntó.
En Conocoto, por ejemplo, durante este último mes se realizaron encuentros vecinales, donde los habitantes pueden ofrecer los productos de sus microemprendimientos, cantar, bailar, o simplemente conversar en un ambiente alegre con sus vecinos.

Yolanda Núñez, moradora del sector, comentó que gracias a esta iniciativa pudo conocer que en el barrio hay muchos artistas, microempresarios y gente buena. “En muchas ocasiones una se siente insegura porque no conoce a los vecinos. Ahora ya estamos pensando en varios proyectos de mejoramiento del área”, dijo.

Macías apuntó que el esquema de acción desarrollado por la Secretaría de Seguridad del Municipio incluye un primer eje de charlas de capacitación sobre diversos temas como convivencia vecinal, vigilancia vecinal, uso adecuado de alarmas comunitarias, violencia intrafamiliar y gestión de riesgos.

 

EMPRENDIMIENTOS. Los vecinos en estos encuentros también ofertan sus productos y servicios.

Encuentros vecinales

Otro eje importante es la recuperación del espacio público a través de Mingas de pintura y limpieza. “Antes de comenzar a trabajar con la comunidad hacemos una inspección de todos los espacios para saber cómo debemos dirigir la interacción con los vecinos”, aseveró Macías.

La siguiente vía de acción son los ‘Encuentros vecinales por la paz’, que se realizan entre semana, en horas de la noche, de 18:00 a 21:00. Según datos del Observatorio de la Seguridad Ciudadana, precisamente son en estos horarios donde se disparan los niveles más altos de percepción inseguridad.

Pedro Figuez, morador del barrio Unión y Justicia, compartió que antes de los encuentros vecinales nunca había salido por las noches a caminar por el barrio. “Tendemos a refugiarnos en casa y nos perdemos de mucha de la vida vecinal”, añadió.  

El Dato
Durante este año se ha realizado más de 90 encuentros vecinales a lo largo del Distrito Metropolitano de Quito.
El ‘Cine al aire libre’ es otra de las actividades que busca acercar a los vecinos y a sus familias. El espacio público se convierte en un cine de barrio y los moradores comparten risas durante un par de horas. Finalmente, los últimos ejes de acción son la ‘Iluminación del espacio público’, mediante un convenio con la empresa eléctrica y el ‘Fortalecimiento de alarmas comunitarias’, junto con activaciones, capacitaciones y simulacros.



Lucila Valverde, vecina del barrio San José de Morán, concluyó que el trabajo coercitivo debería ser el último recurso para mejorar la seguridad. “Las actividades que unen a los vecinos y que los impulsan a trabajar en conjunto son los mejores para tener un barrio para vivir tranquila”, comentó. (JS)

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