Nuevo ciclo político occidental

ABR, 29, 2018 | - Por Giuseppe Cabrera

AUTOR Giuseppe Cabrera
 

Desde el inicio de la década de los 60 el nuevo conservadurismo ha logrado presentar su programa de desmantelamiento del Welfare State como una defensa de la libertad individual frente al Estado opresor. La liberalización de las finanzas, causa fundamental de los azotes de la crisis financiera, que es consecuencia de ese cambio de economía capitalista de producción a una de la imposición de la especulación financiera sobre la base productiva real, nos llevó directo a una crisis planificada; la liberalización financiera conduce al desastre. También, que la liberalización es un serio golpe contra la democracia.
 

Se ha generado el terreno fértil para el retorno de los nacionalismos, a las propuestas que nos regresan a 1933, que parecía ya superado y del cual, debemos recordar iniciaron al igual que los movimientos actuales, como grupos aislados como el caso del partido Nazi, que fueron el tercer partido más votado de las elecciones de ese año y una vez que lograron el poder, apoyados en la propaganda fascista se convirtieron en el mayor movimiento de masas de la Alemania Nazi.
 

El discurso de la democracia radical, ha perdido su capacidad universal de presentar sujetos y clases que hablaran desde espacios universales y ha sido reemplazado por una variedad de voces, que hablan desde espacios y características particulares, creando identidades propias en el plano discursivo, voces que se manifiestan en diversas respuestas, desde el populismo o el nacionalismo, creando cada una su identidad sobre el concepto del ‘pueblo’ y sus métodos para repelar las fuetes imposiciones de austeridad y lógicas post neoliberales.
 

Pero para estructurar una respuesta desde la izquierda, distinta al populismo y que repela al nacionalismo, toda política democrática radical debe evitar los dos extremos representados por el mito totalitario de la Ciudad Ideal, o el pragmatismo positivista de los reformistas sin proyecto, que es lo que han permitido los movimientos socialdemócratas y socialistas democráticos en Europa, permitiendo el robustecimiento del conservadurismo, el resurgimiento de los nacionalismos y del desplazamiento que sufren frente a los populismos.

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