La eliminación de los subsidios

AGO, 05, 2018 | - Por Giuseppe Cabrera

Giuseppe Cabrera V.

Los grupos hegemónicos del país: políticos y económicos, asumen un discurso común y, directa o indirectamente, empujan a ciertos medios de comunicación masivos a asumir esos discursos, normalizando el “paquetazo”, que tanto se dijo en la consulta popular: no se daría; se nos impone una vez en la agenda de la opinión pública, la eliminación de los subsidios al gas y los combustibles, por ser paternalistas y derrochadoras, pues el discurso de ataque a los subsidios está coordinado, mientras los políticos y empresarios hacen lo suyo, posicionando que deben eliminarse, ciertos medios de comunicación, despotrican en contra de los subsidios, con reportajes enteros que se repiten en el noticiero toda la semana, sobre lo “mucho” que gastamos en mantener esos subsidios y como comparados con nuestros vecinos Colombia y Perú, gastamos demasiado en mantenerlos. Sí, es cierto que tenemos una crisis económica fuerte, heredada del anterior gobierno, que gastó mal: sin planificación y con endeudamiento oneroso, pero, resulta hasta de sentido común que, si poseemos fuertes deudas que el gobierno tiene que saldar y que le falta dinero, lo coherente era no condonar las deudas por intereses y mora, a los grandes millonarios de este país, deuda que ascendió a los 4 mil millones, mientras al mismo tiempo se pretende suprimir 300 millones de subsidio al gas, ahí, la verdadera mentira sobre la necesidad de eliminar el subsidio, que en realidad está ligada, a uno de los prerrequisitos para que el FMI, nos conceda el préstamo que el Gobierno busca; prácticamente vamos con la tarea hecha, para que los demás términos del préstamo, se vayan pactando en la carta de intención que nos harán firmar.

La eliminación al subsidio es una medida macroeconómica sumamente inflacionaria, porque no solo suben de precio los combustibles, sino también todos los productos ligados al mismo, subirá el transporte urbano, interprovincial, los almuerzos, que se sustentan con los productos que vienen de las zonas agrícolas, básicamente se altera toda la económica y se disminuye la capacidad de consumo de los ciudadanos, o sea todo cuesta más, pero seguimos ganando lo mismo.

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