La libertad está en juego

OCT, 22, 2018 | 00:06 - Por La Hora Diario

Los brotes de violencia colectiva que se registran, la evidente penetración del  narcotráfico y la narcoguerrilla en ciertos estratos sociales e instituciones, la delincuencia organizada y callejera, la corrupción y una larga lista de anomalías sociales, obligan a reflexionar sobre sus orígenes, gravedad, influencia comunitaria y formas de presentación. Es compleja y peligrosa la situación en que nos encontramos.


¿Tiene el Estado los instrumentos adecuados para prevenirlos, reprimirlos y sancionarlos? La Ley se nos presenta como una herramienta débil y limitada,  y se percibe a muchos de los operadores de justicia como faltos de energía, una falla, un defecto o un esfuerzo inútil. Pero, en lo esencial, una carencia de determinación para desterrar el temor, la desconfianza y la inseguridad ciudadanos.


Esto quizás sea lo peor y más condenable de la situación que vivimos en la Sierra, la Costa y la Amazonía en todos sus estratos poblacionales. Nuestra institucionalidad democrática debe ponerse en movimiento cuanto antes y sobre la base de la discusión colectiva, honesta y desideologizada, desbrozar el camino a las correcciones y al fortalecimiento de nuestros sistemas de justicia y educativo.


La brecha entre la Ley y la realidad, a la luz de los hechos, es cada vez más grande entre lo que se proclama como norma y lo que se hace en la práctica. Un abismo muy grande entre lo que el derecho ordena y lo que los operadores de justicia hacen. Si hay miedo, impunidad e intimidación no hay libertad posible y es la libertad y la paz social lo que está en juego.

 " Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más”.

Charles Chaplin
Actor y director británico
(1889-1977)

"¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?”.

Albert Einstein
Científico alemán
(1879-1955)

COMENTA CON EL AUTOR

info@lahora.com.ec

Más Noticias De Opinión

A buscar gente proba y decente

00:15 | | Mal va el Estado ecuatoriano, pues no tiene quién lo defienda en los frentes que le competen.

No es tele

| Las historias nos seducen. Un personaje humano, un buen villano, un conflicto de voluntades, una buena dosis de drama y un final inesperado pueden hacernos simpatizar con cualquiera.

El miedo a los bárbaros

00:05 | | Asistimos a la mayoría de edad de algunos formatos mediáticos y de varias plataformas digitales, pero aún hay espacios académicos en donde estos fenómenos y la cultura son solo casos que no merecen ser estudiados.