Ni saber, ni virtud

MAR, 11, 2019 | 00:10 - Por MANUEL CASTRO M.

Maunel Castro

El Discurso de Angostura pronunciado por Bolívar hace 200 años, es digno de meditación frente a lo que acontece en Venezuela. Chávez y Maduro se apropiaron de la figura del Libertador, y han pretendido que su ideología emana del pensamiento de Bolívar, tanto que a Venezuela se denominó como “República Bolivariana”. 

Es una afrenta al Libertador tenerle  como inspirador de un régimen donde no impera la libertad, donde no hay democracia, donde hay un pueblo que se muere de hambre y de falta de medicinas. De un gobierno que se proclama socialista, cuasi marxista, cuando el Libertador es ajeno cronológicamente a la doctrina política de Karl Marx (1818-1883).

En ese discurso Bolívar expresa: “El imperio de la ley es más poderoso que el de los tiranos; que las buenas costumbres , y no la fuerza, son las columnas de las leyes; que el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad. Hombres virtuosos, hombres patriotas, hombres ilustrados, constituyen las repúblicas”. 

Pensamientos tan ajenos a  la personalidad de Maduro, que habla con pajaritos, que reprime y asesina a quienes no comulgan con su “bolivarianismo”, que entroniza las malas y criminales costumbres de la narcodelincuencia. Régimen grosero e ignorante que encarcela a su antojo, que no respeta la ley, que se mantiene “manu militari”,  es indigno que utilice el pensamiento y la magna obra  del Libertador.

“El amor a la Patria, el amor a las leyes, el amor a los magistrados son las nobles pasiones que deben absorber el alma de un republicano…”. Nada de republicanos entonces han tenido ni Chávez ni Maduro ni su corte de incondicionales, simplemente se han sostenido en la fuerza, en el fraude, en la mentira, y en los dólares cuando los tuvieron en abundancia.

Afirma Bolívar que no merece el poder quien no tiene “Ni saber, ni virtud”. El doctor Velasco Ibarra afirma que Bolívar tenía “una inclinación natural a la democracia” y que “la democracia es hasta una cuestión de delicadeza. El tirano es indelicado, porque dispone de lo que no le pertenece. El  gobierno no es un bien económico que se posee y regula a voluntad.”


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