Mujeres rurales socializan e intercambian experiencias

MAR, 16, 2019 |

ENCUENTRO. Las mujeres indígenas, aún en eventos especiales, no dejan de tejer e hilar.

Más de 70 mujeres oriundas de pueblos y comunidades rurales de la Costa, Sierra y Amazonía se reunieron recientemente en Quito para contar sus historias, costumbres y saberes y compartir los emprendimientos que han iniciado para construir mejores días.

Visibilizar el trabajo de la mujer rural, contar sobre la lucha diaria por defender el agua, cuidar el páramo y el manglar, proteger la tierra, acceder a la educación y sobre todo socializar, fue el objetivo del Encuentro de mujeres rurales del Ecuador, impulsado por la Fundación Heifer, que se ha involucrado en programas productivos con las comunidades.

El encuentro se hizo en la Universidad Andina Simón Bolívar, y las mujeres participantes dejaron a un lado la formalidad; hicieron un círculo para verse todas, hablar de sus emprendimientos y disfrutar de buena música y apreciar el baile de la comunidad kichwa amazónica.
 

Se dieron a conocer
El encuentro sirvió para mostrar un poco de los emprendimientos de las mujeres rurales, que según Rocío Simaluisa, de la comunidad San Isidro de Cotopaxi, han servido para fortalecer la economía familiar.

Es así como mostraron el café y cacao producido en Shushufindi; el palo santo y la miel de abeja aprovechado en el bosque seco; artesanías con paja del páramo elaboradas por las mujeres de Salinas de Guaranda.

También ofertaron panela, mermeladas, café y artesanías de madera, traídas desde la Reserva de Biósfera del Chocó Andino; una dulce y refrescante bebida a base de harina de maíz negro elaborado en Calpi-Riobamba; prendas de vestir tejidas con lana de alpaca por las mujeres de las comunidades asentadas en las faldas del Chimborazo, en el páramo.
 

Tejer lazos de amistad
Para Rosa Rodríguez, directora de Heifer, esta fue una oportunidad para que las mujeres cuenten sus historias, que son muchas y que salen de lo que saben hacer: tejer, confeccionar artesanías, educar a su familia, guardar las semillas, cuidar el agua, el páramo…, lo cual contribuye a las economías familiares, locales y nacionales.

Este tipo de encuentros se convierte en “una oportunidad para tejer lazos, mejorar su saber y hacer sus negocios”, a lo que Heifer se ha sumado con asistencia técnica, facilitación, acceso a fondos, mejoramiento de producción y transformación productivo, a lo que se agrega  la búsqueda de mercados en el país. (CM)