El plátano es el alimento principal en las comunidades tsáchilas

MAR, 20, 2019 |

COSTUMBRE. En algunas viviendas aún se conserva la tradición de cocinar en hornos de leña.

Ellos han mantenido el producto como una prioridad en su cadena alimenticia.

El plátano es un producto que ha figurado por décadas como uno de los más importantes de la cadena alimenticia de la nacionalidad tsáchila. Los cocinan en agua, los asan en hornos de leña o los hacen tipo sudados con la hoja de la misma planta.

Dentro de su gastronomía son varios los platos y las recetas que se preparan y que se han transmitido entre generaciones, para mantener esta costumbre que los acompaña desde que se radicaron en la zona de lo que hoy es Santo Domingo, hace más de 80 años.
 

Fuente de proteínas 
La hoja de plátano (bacajúa, en tsafiqui) es uno de los elementos principales para cocinar. Según la tradición tsáchila, estas se utilizan para vaporizar y asar los alimentos, especialmente pescados de agua dulce como la guaña, aunque en los últimos años también lo hacen con las tilapias, que muchas veces son criadas en piscinas.

“El plátano es muy importante para nuestra dieta y alimentación, es fuente de muchas proteínas. Cuando se los damos a los bebés desde muy pequeños, crecen fuertes y resistentes a muchas enfermedades”, manifiesta Cecilia Aguavil. Cuenta, asimismo, que hay múltiples maneras de preparar los plátanos, pero la más tradicional es majado. Agrega que para hacerlo se los cocina en agua y posteriormente se los aplasta con una piedra especial, que el hombre tsáchila busca en el río o a su vez con un pedazo de pambil.

COMIDA. El paka es uno de los platos que consiste en un pescado de río hervido con verde cocinado.

Gastronomía
Con el pasar del tiempo, la mayoría de las familias tsáchilas usan cocinas tradicionales para preparar sus alimentos, sobre todo las nuevas generaciones, pero hay quienes aún conservan la tradición de construir hornos a base de caña guadúa, arena y carbón. Esta manera ancestral de cocinar se ha ido perdiendo con el tiempo, pero hay quienes, como María Aguavil, aún la conservan.

Todos los platos que preparan las mujeres de la etnia llevan su nombre en tsafiqui. Aguavil explica que por ejemplo, paka o el ayampaco de guaña son dos de los más tradicionales. La preparación de ambos se basa en aliñar únicamente con sal el pescado y posteriormente envolverlo con hoja de plátano para colocarlo sobre las cocinas de leña.

En unos 40 minutos estará listo para degustarlo con plátano asado. (DLH)

Variedad
°   Otro de los platos que las mujeres tsáchilas preparan es el Chilimbibú. Para este se mezcla el maíz y el maduro cocinado. Ambos ingredientes son molidos a mano y la masa se envuelve con la hoja de plátano, la cual sirve para que el producto se evapore y se cocine únicamente con el calor.

María Aguavil detalla que una vez que se ha evaporizado la masa, se les retira la hoja, se las corta en pequeñas raciones y se las sirve a los presentes. Este tipo de plato se lo hace en ocasiones especiales y es utilizado como postre; es un pequeño pastel, pero hecho con productos naturales y que la tierra les ofrece.

Manuel Calazacón manifiesta que al plátano lo mezclan con otros productos como la guanta, la carne de vaca, de cerdo, de pollo o hasta con el pescado, pero ante la falta de este último, lo convinan con alimentos, ingredientes o recetas tradicionales de los mestizos como las sopas o los enlatados.

GENERACIÓN. El ayampaco es otro de los alimentos que se ha mantenido por años en el paladar tsáchila.

Tradición
° Uno de los platos más comunes que preparan las mujeres tsáchilas es el lucupi. Se trata de una sopa echa a base de plátano tierno y que es muy apetecida especialmente por los niños.