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La aventura se concentra en El Coca

ABR, 17, 2019 |

MODERNIDAD. Este puente es apto para caminatas y ciclo paseos. Forma parte de lo actual de El Coca. (Foto: orellana.gob.ec)

Lo especial de El Coca es que es el punto donde confluyen tres grandes ríos: Coca, Napo y Payamino, que aún son una importante vía de comunicación entre la capital de Orellana y las otras ciudades que forman parte de la provincia.

Este destino está asentado en un estratégico sitio que lo ha convertido en el punto de inicio de la ruta comercial y turística hacia la Amazonía ecuatoriana.

Próxima a celebrar 50 años de cantonización, esta ciudad es actualmente el lugar perfecto para disfrutar de unos días de descanso, recorrer los ríos que le rodean, adentrarse en la selva amazónica, admirarse con su moderna infraestructura, en la que se destacan el puente atirantado construido sobre el río Napo, que tiene espacio para la circulación vehicular, peatonal y de ciclistas.

También se conoce la historia de los misioneros Alejandro Lavaca y sor Inés Arango, quienes murieron en su intento de evangelizar a grupos no contactados que habitan en la Amazonía. Sus cuerpos fueron enterrados junto al altar mayor de la catedral Nuestra Señora del Carmen, por lo que se ha convertido en un lugar obligado de visita.

En honor al sacerdote que perteneció a la orden de los Capuchinos, un puente construido en 1970 por la industria petrolera hoy tiene su nombre.

El recorrido por el centro del Coca lleva a degustar platos típicos como el chontacuro, un gusano que se lo obtiene de los troncos del árbol de chonta y que lo preparan asados o fritos; no falta también la oferta de maito de pescado.

AVENTURA. Desde El Coca se emprende aventura por los ríos que le rodean. (Foto: orellana.gob.ec)

Distintas actividades
Contar con un aeropuerto y una terminal terrestre, ha hecho del Coca un paraje importante para los amantes de la selva y la aventura. Se puede ir de expedición por algunos lugares, uno de ellos el Yasuní.

En la misma ciudad, donde hay disponibilidad de hospedaje que ofrece comodidad y seguridad, los paseos por el malecón y la ciclovía son una buena opción.

Y para quienes no puedan viajar hasta el Parque Nacional Yasuní, se les ofrece una visita a Payamino Yaku, un espacio natural de 50 hectáreas, bañado por los ríos Payamino y Napo, donde hay árboles nativos, cantidad de flora y fauna que pueden ser observados al transitar por los senderos.

Desde las alturas, subiendo a la torre de observación levantada en un sitio estratégico dentro del parque, se disfruta de parte de la Amazonía. La intención, dicen los guías, es que las personas conozcan un poco de lo que hay en el Yasuní.

El zoológico también forma parte de la ruta del turista. Está ubicado a 9 km del Coca, por la vía al Auca, y alberga mamíferos, aves, reptiles recuperados y más, que se los cuida y rehabilita para devolverlos a su hábitat.
 

Cascadas de la Joya de los Sachas
A 40 minutos del Coca, por la vía a Lago Agrio, está la Joya de los Sachas, donde las cascadas forman parte de sus atractivos naturales. Yurak Pakcha es una de ellas y está en la comuna Juan Montalvo, a 8 km al oeste del centro del cantón.

Pero quienes desean acampar y observar conchas de río y otras especies de animales y vegetales, pueden viajar por 40 minutos hasta llegar a la comunidad 3 de Noviembre, desde la Joya de los Sachas hasta la cascada de las Cochas, donde existe una pequeña isla de unos 20 m de diámetro.

Otra alternativa es ir a las cascadas del Amor y de Las Pirañas, al balneario del río Jivino Rojo, navegar por el río Eno y visitar La Macareña, un lugar localizado a orillas del río Yanayacu, que guarda jardines con diferentes especies. Es una zona rodeada por un bosque secundario que está a 15 km del centro del cantón.

Mientras que en la laguna de San Pedro, a pesar de sus aguas negras, donde habitan algunas especies acuáticas como la piraña, el caimán negro, las conchas, las charapas y los guanchinches, se realiza pesca deportiva, buceo y paseos en canoa. (CM)