Leyenda de la verdadera ayahuasca

AGO, 15, 2019 |

PLANTA. La liana sagrada está en la selva amazónica y son los yachag los que saben usarla. (Foto: psypressuk.com)

Cuenta la historia que desde hace muchos años las comunidades indígenas han permanecido en guerras por mantener su identidad, su territorio, sus mujeres, su cultura, sus costumbres y sus tradiciones, indica hayawaska.com.

Pero en un tiempo no muy lejano hubo un día en el que surgieron nuevas enfermedades que amenazaban con la desaparición de los indígenas de la Amazonía y los shamanes, (iachak, yagchas, médicos de la selva) no pudieron hacer nada.

Pero el shaman Rayo ya enseñaba sus conocimientos a uno de sus hijos escogidos desde muy niño, por el lapso de 14 años. Aprendía las bondades de la naturaleza para realizar el bien y combatir el mal.

Fue en esa época que Rayo y su hijo lucharon cada día contra las nuevas patologías, para esto ayunaban o comían poco, pero sin sal ni ají. 

Le pedían al dios Sol que les iluminara y les diera el conocimiento, la sabiduría, y a la diosa Luna que les curara de sus heridas y les cuidara durante las noches de su existencia.

Pasaba el tiempo y no podían hacer nada contra los nuevos padecimientos, así que el shaman Rayo, una persona humilde de gran corazón, decidió sacrificar su vida. Conversó a solas con sus dioses, pidiendo la sanación de su pueblo, y ellos le dieron como respuesta que utilizara mucha energía, concentración y en la noche se transformara en una liana (planta sagrada), y se confundiera en el bosque y, así, mediante esta liana pudieran curar todas las enfermedades que se aparecieran en la selva.

El shaman Rayo transmitió sus conocimientos al hijo escogido, llamado Águila, a quien le contó que cuando aparezca la diosa Luna, en su total plenitud, él se transformará en una liana en plena selva junto con un árbol macho frondoso de canela. 


Entonces, Águila y sus hijos varones tendrán la responsabilidad de guardar el secreto y curar enfermedades de generación tras generación.

Esa liana, la planta sagrada, es la ayahuasca.