La fabricación de vasijas artesanales permanece en Madre Tierra

SEP, 04, 2019 |

Arte. Las mujeres son las encargadas de dar forma al barro y de elaborar las vasijas.

Redacción TUNGURAHUA

A las 05:00, varios hombres de la parroquia Madre Tierra salen de sus casas hacia diferentes ríos del cantón Mera (Pastaza). Van con su vestimenta tradicional del pueblo kichwa en busca de la materia prima que ellos consideran una tradición: el barro, la arcilla o, como también la denominan, la ‘manga allpa’.

La utilizan en la elaboración de artesanías. Aquí, las pocas familias encontraron en la confección de artículos de barro una fuente segura de trabajo, que, sumado al turismo, fortalece su cultura y desarrollo. “La obtención de la tierra moldeable es una tarea exclusiva de los varones, nosotros proveemos de la materia prima, así ayudamos a nuestras mujeres”, comenta Geovanny Rumiguano, de 38 años.

Lamenta que los ríos más cercanos estén contaminados. Dicen que por esto deben esforzarse más para conseguir arcilla ‘virgen’, además de una infinidad de elementos extraídos de la naturaleza (los tipos de coloración o las pinturas que vienen de la tierra, hojas de plantas y troncos de árboles).

La fabricación de objetos de cerámica es una actividad artesanal, cuyo proceso guarda los secretos ancestrales de generación en generación, afirma Geovanny.

Belleza. Los diferentes artículos tienen diseños únicos, alusivos a la cosmovisión de la cultura kichwa.

Proceso
Todo lo recogido es puesto a disposición de las mujeres. “El hombre no debe meter sus manos en el proceso de moldear la arcilla porque pierde su fertilidad”, asegura Silvia Wualinga, artesana. 

“Es sencillo, solo hay que tener respeto por la pachamama, lo cual se enseña desde muy niñas”, menciona y añade que las figuras y varios detalles se hacen con un fragmento de ‘pilche’ (recipiente hecho con una planta que lleva el mismo nombre).

EL DATO
Las vasijas tienen un costo desde dos hasta 200 dólares, de acuerdo con el tamaño, el diseño y los materiales utilizados. 

Una vez que se tiene la forma, prosigue el quemado, con el fin de que la artesanía dure. Elvia Santi es una de las trabajadoras más antiguas. Cuenta que la pintura y la decoración, aunque parecen hechas con regla, son plasmadas con un pincel diminuto elaborado con pequeños mechones de cabello de los artesanos.

Confeccionan collares, aretes y pulseras, utilizando el ‘hishpapuro muyo’ (pepas negras),  el ‘shiguango muyo’ (pepas cafés) y el ‘melisho’ (pepas rojas). Asimismo, realizan shigras (para hombres) y ashangas (para mujeres), bolsos elaborados con fibras de bejucos.  “Antiguamente, nuestros padres nos enseñaban a efectuar las artesanías en barro. Lo hacíamos para las fiestas tradicionales, para objetos utilizados en la comida y la bebida, pero ahora también queremos difundir nuestra cultura a la gente”, concluye Santi. (FCT)

CONOZCA. La pintura se hace con tintes naturales.

Esfuerzo por conservar la cultura  
° Francisco Montaguano, sabio de la comunidad Madre Tierra, recuerda los valores culturales que aprendió de sus padres, y asegura que varios pueblos kichwas que convivían en el sector han ido perdiendo su identidad. Así, un grupo de personas decidieron emprender en un centro artesanal con el objetivo de rescatar estos saberes.  “Nosotros no estamos solos, nos ayudan y abastecen de materia prima gente de la frontera. Ellos envían pinturas naturales, laca natural, contentos de que se difunda nuestra tradición”, indicó. El artesano, además, señala que en el Centro Artesanal ‘Agaua Viva’ se difunde la cosmovisión de las comunidades indígenas para los turistas. Pueden encontrar artesanías, comida típica e incluso un amplio bosque de plantas nativas, donde cada una tiene un propósito, ya sea medicinal, cultural o ancestral.