Medicina ancestral en la comunidad Panecillo, en Otavalo

SEP, 08, 2019 |

Tratamiento. Luis Perugachi procediendo en una de las curaciones ancestrales.

Redacción OTAVALO

Luis Perugachi es oriundo de la comunidad Panecillo, de la parroquia de San José de Quichinche, en el cantón Otavalo (Imbabura). Tiene 67 años, de los cuales, 45 los ha dedicado a curar a través de la medicina natural, utilizando plantas nativas de la Costa, Sierra y Oriente. 

A su consultorio han llegado pacientes con distintas enfermedades y dolencias, como migrañas, infecciones urinarias, impotencia sexual, problemas respiratorios, soplos al corazón, entre otras.

Se lo conoce también como ‘el curandero’. Sus saberes y conocimientos los heredó de su abuelo y del intercambio de experiencias con Abraham Calazacón. El último le enseñó a manejarse con la medicina andina utilizando plantas de la Costa, las cuales sirven para combatir malas energías o el conocido ‘mal de la calle’. 

Antes del tratamiento, el paciente tiene que pasar por la consulta y el diagnóstico de la patología, que se lo hace con la orina. 

CONSULTORIO. En uno de los rincones se encuentra la variedad de plantas curativas.

Confían en él
Las personas buscan este servicio como una alternativa, luego de haber sido tratadas con otros médicos y especialistas. En un pequeño consultorio, Luis atiende a sus pacientes, quienes llegan de todas partes con la esperanza de ser sanados de sus dolencias. 

EL DATO
La consulta para ser atendido por el sabio es de 20 dólares. El tratamiento lo hace cada paciente a base de una receta con productos naturales.
En su puesto de trabajo se puede encontrar una variedad de plantas medicinales, que se utilizan para las curaciones o limpias, como el llantén, la ruda, el pelo de choclo, la linaza, la flor de malva, entre otras; dependiendo del mal que tenga la persona.

El sabio kichwa, miembro de la Fundación Jambi Huasi, considera que la gente llega a pedir sus servicios porque confía en la medicina natural y está cansada de los químicos. “Esta organización fue creada por la Federación de Pueblos Kichwas de la Sierra Norte, Chijallta (FICI) hace muchos años, cuando estaba como dirigente Blanca Chancosa, quien fue la que me trajo para ser parte de esta institución y así poder brindar mis conocimientos”, afirma Luis.    
    
A pesar de que este centro de atención fue concebido para la población indígena de las comunidades imbabureñas, en la actualidad –señala Perugachi– se recibe pacientes de todas las culturas y pueblos, con una demanda de un 70% de la población mestiza. La atención es de lunes a sábado.

IMPLEMENTOS. El curandero enseñando lo que se utiliza para aliviar las enfermedades.

Fundación garantiza la salud
“Ninguno de mis hijos se dedicó a estas prácticas, todos ellos son profesionales en diferentes carretas; sin embargo, tengo la esperanza de que uno de mis nietos siga con esta tradición y se mantenga de generación en generación”, refiere Perugachi. Añade que esta es una actividad que se la debe hacer con mucha responsabilidad y conocimiento de la medicina ancestral, para que la persona pueda aliviarse de sus enfermedades y dolencias.

Jambi Huasi es una institución privada sin fines de lucro, integrada por profesionales indígenas y no indígenas comprometidos a trabajar por el fortalecimiento de la salud intercultural; que garantice el bienestar de la población en general. Esto mediante la prestación de servicios médicos alternativos y educación para la salud e investigaciones médicas, con el máximo respeto a las personas y sus características culturales, en condiciones de equidad, concluye el profesional. (PMHR)