La randimpa, una tradición solidaria

OCT, 15, 2019 |

Actualidad. La costumbre de trabajar en grupo ha quedado solo para fechas festivas. (Foto: Magap)

La palabra ‘randimpa’ es un término muy familiar y común entre los macabeos. Se trata de una actividad ancestral de Morona Santiago, centrada en la unión. 

Tiene que ver con un trabajo comunitario y solidario que se convocaba por algún miembro del pueblo macabeo para realizar distintas actividades, sea para cultivar una chacra, maizales, pastizales e incluso para trasladar una casa. 

Quien convocaba a la randimpa calculaba el número de jornaleros que necesitaba para el trabajo, hacía un listado de familiares y amigos y los invitaba señalando el día, la fecha, el lugar y la clase de actividad que se iba a cumplir, para que los concurrentes llevaran las herramientas apropiadas. La labor se terminaba a veces en un día o varios, dependiendo de la extensión o la dureza de la misma.

El día de la randimpa, el dueño o el patrón nombraba a las señoritas madrinas o ‘upichidoras’ de los randimperos, quienes, con la sonrisa en los labios, brindaban la chicha que calmaba la sed de los trabajadores. Cuando llegaba la hora del almuerzo, las ‘upichidoras’ tendían en el suelo hojas de plátano o bijao y sobre ellas ponían abundante yuca, carne de res, ají y guayusa para brindar a los randimperos.
 

Suceso
Según los relatos macabeos, la randimpa surgió después de que el cacique shuar Kirruba incendió, en 1600, Sevilla del Oro en su asedio a los conquistadores españoles, por lo que varias familias huyeron de ese lugar hasta llegar al margen izquierdo del río Upano, sitio denominado ‘La Ciudad’, que luego se llamó Macas.

Ante la escasez o la ausencia de dinero, se ingeniaron la randimpa como una solidaria labor para palear su lucha por la supervivencia en la enmarañada selva amazónica. Luego la randimpa se convirtió en un sistema laboral basada en un ‘cambia mano’, es decir que el trabajo se devolvía con trabajo, en lo que se conocía como ‘descontar la randimpa’. (DLH)