Matrimonio chachi, un despliegue de rituales

NOV, 16, 2019 |

TRADICIÓN. Los novios usan trajes típicos para la boda.

Redacción ESMERALDAS

Tres fiestas tradicionales forman parte de la nacionalidad Chachi, en Esmeraldas: el Chapi Malu, es decir, la Navidad; el Avemalu o Dyusa Malu, Semana Santa; y el Matsunu Fandangu, el matrimonio. Así lo explica Luis Alberto Añapa Cimarrón, coordinador provincial del Equipo Técnico Pedagógico de Educación Intercultural Bilingüe.

Agrega que este matrimonio surge de la unión obligada de las familias. Una vez que la pareja se une, comienza la vida conyugal. Luego se busca al padrino, que puede ser solicitado por los interesados o también decidirse dentro de un acto en el pueblo, a través de una fiesta tradicional.
 

Rito de boda
El ritual se basa en colocar los pies de la pareja en el Sepu (tablón de guayacán con cuatro agujeros); allí deben mantenerse al menos 10 minutos. Al ser liberados, son aconsejados, pero además reciben 10 latigazos como símbolo de respeto y de bienestar a la futura familia.

Terminado el acto, quien los saca del Sepu es declarado como padrino y quien debe cumplir con la fiesta tradicional de ambos. La ceremonia tiene dos etapas: la Despesma, que significa la víspera; y la Barenma, el baile largo.

Antes de la celebración, el padrino es el responsable del desarrollo de la fiesta y de los gastos del acto ritual. Los invitados participan tocando los instrumentos musicales (bombos, cununos y marimbas). Durante esa noche, el padrino, una vez más, hace gala de su presencia y debe repartir aguardiente.


Sellan el compromiso
Añapa Cimarrón menciona que las bodas chachis no se realizan todos los días; se llevan a cabo en Semana Santa o Navidad, y dentro de cualquiera de los ocho centros ceremoniales que existen en la provincia.

EL DATO
El Kuwan Pebulu es el centro ceremonial más conocido dentro de la comunidad chachi.
El Barenma es un ritual extenso, comienza desde tempranas horas de la mañana con los novios y el padrino yendo al río y duchándose, en señal de alegría y pureza a su compromiso.

Desde allí se visten con trajes típicos de novios y después acuden a la iglesia para recibir consejos de los gobernadores chachis, quienes por tener amplios conocimientos, explican todas las reglas disciplinarias de la cultura a la nueva pareja. Los consagran de manera moral y espiritual; guiándolos a ser una familia digna, honesta y sincera.

Luciano Añapa, hijo de Luis Alberto Añapa, recuerda que en su boda, al terminar el acto, regresaron a la casa ceremonial, donde reciben el sacramento.
 

Huevo cocinado
En la ceremonia, tradicionalmente se come huevo cocinado. La pareja se lo brindan el uno al otro, mientras que su familia es parte del acontecimiento, también ingiriendo alimentos, que deben ser repartidos, especialmente, a los músicos.

La danza de novios no puede faltar. La mujer baila solo con las autoridades, y el hombre únicamente con la madrina. A partir de las 16:00 arranca la fiesta larga. Las danzas continúan, los instrumentos musicales siguen retumbando, no faltan los licores, los guarapos, los canillazos, las chichas de piña y los ponches.

A partir de las 19:00, la concurrencia es cada vez mayor. Los familiares comienzan a regalar botellas de licor a los novios.  En la madrugada se evoca la danza de San Juan, que consiste en el acto de clausura o cierre de la fiesta matrimonial.