Coplas y cantar del carnaval, tradición que se mantiene

FEB, 07, 2020 |

Cultura. Esta es una costumbre que se mantiene en varios sectores rurales de la serranía ecuatoriana.

Redacción TUNGURAHUA

Los carnavaleros son un grupo de personas que recrean la tradición de los cantares y las coplas, y las llevan a cada casa, en Tisaleo, la noche del lunes de Carnaval. Van acompañados de bombos, guitarras, flautas y más instrumentos.

Este ritual es una de las costumbres más comunes de la época en varios sectores andinos del país, cuenta Ángel Peralta, de 67 años, quien cada año motiva a los jóvenes a ser parte de este evento. Agrega que, aunque se ha ido, aún se escucha a personas visitando los hogares de los vecinos.
 

Una noche animada 
Como cada año, cerca de las 18:00, jóvenes, adultos, hombres y mujeres se concentran y afinan sus voces, poniendo a punto el mejor repertorio de ingeniosos amorfinos (composiciones).

Caída la noche, en las calles se escucha el tradicional: “A la voz del Carnaval/ todo el mundo se levanta/ todo el mundo se levanta/ qué bonito es Carnaval”, ritmo con el que visitan cada rincón del barrio.

José Alomaliza, de 64 años, participa en esta tradición desde hace más de 50 años, cuando veía a su abuelo y su padre cantar. “Se trata de compartir alegría y buena voluntad”.

Ataviados con ponchos, sombreros y bolsos llenos de ingredientes carnavalescos, entre ellos harina, espumante e incluso huevos, interrumpen con alegría y buen humor las viviendas de los vecinos.
 

Entusiasmo 
Entre serenatas y mucho ingenio, los carnavaleros arriban a una casa de la localidad, cuya dueña, Rosa Maliza, se encuentra preparando un bocadillo para brindar a los invitados. “Buenas noches doña Rosa/ buenas noches doña Rosa/ le he venido a saludar/ le he venido a saludar ahora en este Carnaval”, es el saludo con el que entran a la vivienda, seguido de un gran repertorio de coplas.

La señora, muy atenta y gustosa de que la hayan visitado, despierta a toda su familia, pues es momento de recibir al ‘taita Carnaval'.

“Cada año me ha gustado recibirlos. Ellos llenan de bulla y alegran el sector", afirmó.

Mientras danzan, el polvo, el espumante y hasta los huevos cubren los rostros de los participantes. Mientras, la dueña de casa brinda ‘su voluntad’.

Caldo de gallina criolla, papas con cuy, café, humitas, pan, entre otros, son los productos que las familias preparan para recibir a estos personajes.

Para Aníbal Gualli, de 41 años, es importante que este tipo de tradiciones no se pierdan, por lo que incluso los niños se despiertan a jugar, cantar y divertirse con los fiesteros. 

Cerca de la madrugada, la voz se vuelve ronca, pero los ánimos continúan, aún más con el llamado ‘pájaro azul’, licor típico de Guaranda, que brindan los anfitriones, como retribución a su visita. (FCT)

Copla
Por festividades

¡Los días de Carnaval
de amores no se padece,
con una se va a dormir
y con otra se amanece!

¡Cantaremos Carnaval,
ya que Dios ha dado vida.
No sea cosa que el otro año,
ya nos toque la partida,
Qué bonito es Carnaval!