Estabilidad del volcán Tungurahua no varía

FEB, 20, 2020 |

Atención. Desde 2016 el volcán no registra mayor actividad.

LAHORA/EFE ·

El Instituto Geofísico (IG) hizo un informe especial de la situación actual del volcán Tungurahua, en el que se hizo énfasis que, después de marzo 2016, el volcán se ha mantenido en un periodo de calma, que se evidencia en los diferentes parámetros de monitoreo.

En el mismo documento se dio a conocer que en la actualidad la actividad sísmica se caracteriza por presentar menos de 10 sismos al día y no se observa deformación o actividad superficial del volcán.

Desde el IG se señala que para el trabajo investigativo publicado a escala nacional e internacional se toman datos de un episodio de deformación presentado en noviembre de 2015.

Para mantener la calma las autoridades solicitaron que la población se mantenga informada únicamente a través de los medio oficiales y así no se distorsionen los hechos. 

¿La preocupación?

La universidad británica de Exeter hablaba de un "potencial riesgo", según un estudio, difundido por la publicación 'Earth & Planetary Science Letters'. Así se expone que hay posibilidades de un desprendimiento colosal en su flanco occidental.

"Empleando información extraída mediante satélite hemos observado una deformación muy rápida del flanco oeste del Tungurahua, que está ocasionado, según sugiere nuestra investigación, por desequilibrios entre el magma suministrado y el magma expulsado", indicó James Hickey, líder de la investigación y miembro del colegio de Minas de la Universidad de Exeter.

En esta investigación, los expertos recomiendan que el volcán sea vigilado atentamente a fin de poder detectarse a tiempo posibles señales de alarma acerca de un potencial colapso.

Antecedentes

El Tungurahua cuenta con una larga historia de colapso de sus flancos y ha estado activo con frecuencia desde 1999. Precisamente, esa actividad llevó en ese mismo año a la evacuación de 25.000 personas de comunidades cercanas.

Hickey señaló que "el suministro de magma es uno de los varios factores que pueden ocasionar o contribuir a la inestabilidad volcánica de los flancos", con lo que aunque existe "un riesgo de posible colapso del flanco, la incertidumbre de estos sistemas naturales también implican que podrían permanecer estables".

En cualquier caso, el estudio recomienda que el Tungurahua se mantenga vigilado "en el futuro".