Una casa que rescata la tradición de Montufar

MAR, 15, 2020 |

Redacción IMBABURA

Montúfar es conocido como el cantón ‘Corazón del Carchi’. Además de poseer numerosos atractivos naturales turísticos, conserva rincones que fueron testigos de los albores de su historia. Entre las calles Olmedo y Rocafuerte se sitúa una antiquísima vivienda conocida como El Arrayán.


Sobre una ligera pendiente, se ubica esta enorme vivienda, decorada su fachada con una coloración verde clara, puertas de madera lacadas y un techo compuesto por antiguas tejas, hechas a base de barro. Con una amplia sonrisa Rolando Revelo da la bienvenida a La Hora, e invita a recorrer cada uno de los rincones que componen éste histórico lugar.


Proyecto turístico


Revelo es el administrador de la casa y también del Museo de las Artesanías. Mencionó que este sitio forma parte de un proyecto, el que inicio con la reconstrucción de la histórica vivienda por parte del Municipio de Montúfar, ya que el lugar pertenece a su jurisdicción. Además se recibieron fondos para la reconstrucción por parte del Gobierno Vasco y Tecnalia (empresa buscadora de fondos internacionales). La restauración inició en 2015 y finalizó a mediados de 2016.


De acuerdo a Revelo, este proyecto se denominó ‘Fortalecimiento de las economías populares’, y se pretendía entregar la residencia a distintas asociaciones para generar economía. Indicó que actualmente residen en el sitio cuatro asociaciones: Ceramistas del Carchi (encargados del museo), El Capulí (preserva la memoria histórica del queso amasado), Tusa Manos Artesanas (manufacturan tejidos) y la Asociación de servicios alimenticios, sabores y olores de Montúfar (administran el restaurante).

Memorias del sitio


Sobre la historia de esta morada, Revelo explicó que data de 1900. Está compuesta de tapiales y bahareque, al estilo de la construcción republicana. Aquí funcionó la primera fábrica de gaseosas artesanales que se distribuían en la ciudad. Posteriormente, en 1930, fue la primera panadería del cantón que perteneció a la familia Mena; se edificó un horno de leña que hasta ahora se conserva. 


Más adelante, en 1950, se inició la elaboración de queso amasado por la familia Cuasapaz (pioneros en realizar dicha actividad). 


Al ingresar al lugar, lo primero que se aprecia son las tazas, los platos y los vasos elaborados por los ceramistas, en los que se impregnó el ‘sol pasto’, símbolo característico de los antiguos pobladores que habitaron Carchi y la parte sur de Colombia. También se observa un llamativo paisaje que lo componen los verdes y amplios pastizales. (APRN)

‘Habitación  del tiempo’


°  Uno de los principales atractivos de El Arrayán es el museo de piezas arqueológicas. Francisco Ponce es el encargado de este rincón, además de ser un representante de los ceramistas del Carchi. Para implementar este lugar, Ponce mencionó que durante 28 años se rescataron diversas piezas pertenecientes a la Cultura Cuasmal. Más de 350 piezas se presentan en el museo,. También reposan algunas osamentas.

Más por conocer


°  En El Arrayán existe otro rincón en el que se muestran las réplicas de las figuras pertenecientes a diversas culturas del país. Hay también una colección numismática (monedas y billetes antiguos ecuatorianos) y piezas de herrería vetustas, entre otros objetos. Asimismo, se dispone de un salón donde se expenden figuras cerámicas y yeso de todo tipo y precio. Francisco Ponce, encargado del museo, dijo que se puede adquirir figuras desde un dólar hasta los 300 dólares. 

EL DATO

Cuatro asociaciones forman parte del proyecto en el que se edificó la casa El Arrayán

EL DATO

Se busca que este sitio forme parte de la red de museos del país.