Juntos como un puño

MAR, 27, 2020 | 00:04 - Por Paco Moncayo Gallegos

Las crisis nos ponen a prueba, constituyen un desafío y un impulsor de cambios. A los pueblos se los reconoce por la forma en que enfrentan las amenazas y logran convertirlas en oportunidades. No se trata de eludir la gravedad del momento, por el contrario, hay que estar conscientes de ella, pero no para lamentarse, sino para buscar las respuestas correctas.

Así lo han hecho países que, lejos de perder el tiempo y energías en lamentaciones o inculpaciones, han analizado técnicamente la situación y tomado decisiones inteligentes. Japón adoptó una estrategia enfocada en rastrear a las personas contagiadas para aislarlas y evitar la difusión del virus. De modo parecido y con similar éxito, han obrado Singapur y Corea del Sur, logrando ralentizar la transmisión del virus y aplanar la curva de su crecimiento.

En nuestro país, el Gobierno nacional ha trabajado con evidente responsabilidad y en casos de falencias ha tomado correctivos oportunos, a pesar de la grave situación económica y moral que venía arrastrándose por años. Hay que respaldarle, y hay que apoyar a los gobiernos locales que han tomado en serio sus responsabilidades, eso sí exigiéndoles una acción coordinada, sin búsqueda de protagonismos, ni réditos políticos.

Además, no debemos olvidar que lo más importante para detener la expansión del virus está en nuestro comportamiento; en la forma como actuamos y reaccionamos, en lo disciplinados que somos, por conciencia antes que por temor a multas. Han advertido reiteradamente los expertos que, la forma como cumplimos las recomendaciones de los médicos es tan o más importante como las acciones del Gobierno. Recordemos que nuestro comportamiento individual es crucial para salvar las vidas nuestras y de nuestras familias. La solución, en términos reales, está en ‘nuestras manos’.

Además, es importante que usemos responsablemente las redes sociales y rechacemos mensajes de quienes por ingenuidad o torpeza, o con evidentes afanes  políticos, explotan irresponsablemente la situación y agravan los riesgos.

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