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Infiltrados muestran pornografía durante clases virtuales

NOV, 17, 2020 |

Atención. Si alguien se filtra a una clase cierre inmediatamente la sesión y genere un link diferente.

Ocho instituciones de la Costa y Sierra han alertado sobre estos hechos en el último mes. ¿Cómo evitar que ocurra?

Con la pandemia provocada por la Covid-19, las actividades virtuales han ganado mayor espacio.

Con el cierre de las escuelas, las plataformas digitales se han convertido en el medio para que los estudiantes sigan en clases, aunque esto implique mayor tiempo en la web y, por tanto, más exposición a los ciberdelitos.

Infiltrados digitales

Christian Espinosa, director de Cobertura Digital, dio a conocer el caso de un colegio de Quito que, durante una sesión desde la plataforma Zoom, se ‘topó’ con un infiltrado digital, quien mostró contenido pornográfico.

El hecho lo relató una alumna que, al igual que la institución educativa, prefiere mantenerse en el anonimato. Sin embargo, ese no es el único caso.

Espinosa detalla que situaciones similares han sucedido en otras ciudades del país. Así lo confirma Andrés Bedón, director nacional de Tecnologías para la Educación, quien señala que en octubre se reportaron ocho instituciones educativas con este tipo de problemas: seis de la costa y dos de la sierra.

“Son reportes puntuales que han hecho los docentes a su coordinación distrital. Lo que yo he hecho como dirección es gestionar un proceso de formación con los docentes para hablar de los cuidados que deben tener”, indica Bedón, a la vez que recuerda que el Ministerio de Educación cuenta con guías y programas sobre seguridad informática habilitados desde antes que ocurra la emergencia sanitaria.

No hay denuncias formales

El mayor Freddy Sarzosa, jefe de la Unidad de Delitos Tecnológicos (UIDT) de la Policía Nacional, también confirma que ha recibido alertas sobre estas prácticas pero que ninguno de los casos ha hecho una denuncia formal.

Sorzosa dice que por el momento se descarta que sean redes de pedófilos, sino más bien gente que hace bromas pesadas y que muchas veces ni siquiera es del país, ya que el problema es regional. Además, las vulneraciones del sistema no siempre son con contenidos para adultos, sino de gente que pone música, interrumpe la clase, escribe en la pizarra o trata de cerrar la sesión.

“No podríamos hablar de pedófilos porque ellos no se acercan así directamente, sino ganándose la confianza de los menores”, señala el Mayor, pero sí resalta que existe falta de conocimiento de la ciudadanía al momento de crear una sesión virtual, especialmente en Zoom, donde -los expertos coinciden-, hay mayor vulnerabilidad.

“Es la plataforma que más motivación genera para ‘hackear’, porque es la que más se utiliza”, señala Espinosa.

Recursos para formación digital

Sarzosa indica que la ciudadanía puede solicitar una capacitación sobre seguridad informática a la Unidad de Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional. Lo que tienen que hacer es enviar un correo electrónico a [email protected] o comunicarse al 0960599802.

Por el lado del Ministerio de Educación, Bedón indica que tienen un ‘micrositio’, dentro del portal de recursos educativos, llamado ‘El mundo virtual de Eugenia’ que se inició a finales de 2018, para prevención y manejo de recursos tecnológicos.

“Desde diciembre de 2019, hasta marzo de este año, hicimos 132 recursos educativos para prevención de riesgos”, agrega Bedón quien señala que en el contexto de la emergencia sanitaria esto se ha hecho más necesario, por lo que han gestionado documentos adicionales, por ejemplo, los que explican el uso pedagógico de WhatsApp.

Bedón explica que existen aplicaciones que son más seguras que Zoom. Por eso el Ministerio de Educación trabaja con Office365; sin embargo, comprende que muchos docentes prefieran Zoom porque su uso puede resultarles menos complejo.

Bajo el contexto de las infiltraciones digitales, los tres expertos consultados en esta nota han emitido criterios que sirven como guía para tener sesiones virtuales más seguras. (Ver recuadro) (AVV)

El profesor y los chicos deben estar preparados para saber cómo actuar. Estos individuos (quienes hackean) buscan atención y se aprovechan del factor sorpresa”. Christian Espinosa, director de Cobertura Digital.

Cómo evitar filtraciones digitales

  • No publicar los enlaces de las clases virtuales en redes sociales.
  • Variar la generación de los enlaces. No utilizar el mismo link de ingreso todo el tiempo.
  • Generar sesiones que tengan contraseña.
  • Programar la sesión con una sala de espera que permita admitir a los miembros de la clase o reunión.
  • Solicitar que todos los participantes tengan nombre de usuario.
  • Si es posible, hacer una lista previa de cuántas personas participarán en la sesión virtual.
  • El anfitrión debe bloquear la opción de compartir pantalla, encendido de cámara o uso de micrófono. De ser necesario, solo él podrá habilitar estas opciones.
  • Configurar el ‘Zoom’ para restringir el uso del chat o la opción de eliminar a un participante.
  • Tras el ingreso de todos los participantes al aula virtual, hay una opción para bloquear la reunión que evita nuevos accesos.

¿Qué hacer si alguien se filtra?

  • Los docentes deben conversar con sus alumnos sobre qué protocolo seguir si hay un infiltrado digital y así no dar ventaja al ‘factor sorpresa’.
  • Cuando un intruso digital ingrese y muestre cualquier tipo de contenido lo primero que se debe hacer es abandonar la sesión.
  • No continuar siendo espectadores. Así se bloquea el objetivo de atención del infiltrado.
  • No reingresar con el mismo link. Generar uno nuevo.
  • Asignar un coanfitrión en caso de que el anfitrión no pudiera cerrar la sesión.

*Fuentes: Cobertura Digital, Dirección Nacional de Tecnologías para la Educación (Mineduc) y Unidad de Delitos Tecnológicos (Policía Nacional).