¡Derechos! ¿Deberes?

DIC, 26, 2020 | - Por CARLOS FREILE

Personas que en otras oportunidades han demostrado criterios serios y ponderados han puesto el grito en el cielo por la pretendida maniobra de las autoridades electorales para, según esas personas, impedir que ciertos señores inscriban sus candidaturas para presidentes de la República. Que no se puede coartar el derecho de todos a participar como candidatos, dicen. Que es injusto privar a muchos ecuatorianos del derecho a votar por ellos, afirman.

Pero esas personas tan sesudas olvidan que los derechos tienen siempre una contrapartida en los deberes. Si un señor que pretende inscribirse como candidato presenta la copia de una cédula ajena, viola la ley, así de simple, no cumple con el elemental deber de acatar las normas electorales. El funcionario que recibió la documentación ilegal debió ser cancelado, sin más trámite; no era posible seguir con el trámite por incumplimiento de la ley. Y punto.

Otro señor quiere que se inscriba su candidatura después de la fecha indicada por la ley como límite para cumplir con el trámite; en otras palabras también pretende violar la ley. Quienes defienden su derecho a participar olvidan que debió cumplir con el deber de presentarse a tiempo. Esto sin contar otras irregularidades que parece que existen por ahí.

Si antes de las elecciones ya se ven violaciones enormes de la ley, ¿quién nos garantiza a los ecuatorianos que el proceso será justo y legal? Los defensores de los derechos debieran darse un tiempo para leer algo acerca de los deberes; si antes de ser elegidos ciertos políticos ya violan la ley, ¿qué no más harán si es que alcanzan el poder?

Nuestra sociedad adolece de varias enfermedades crónicas aceptadas y poco combativas, una de ellas es la anomia: la ausencia de normas. Que un pelafustán cualquiera viva sin apego a la ley, podría comprenderse, pero que personas sensatas defiendan su violación sistemática no tiene perdón de Dios. Si los llamados a orientar a la opinión pública la desorientan, ¿dónde iremos a parar? Pareciera que los sabios se han vuelto tontos.

¿Derechos? ¡Deberes!

COMENTA CON EL AUTOR

[email protected]