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El manejo populista de la economía quebró empresas públicas, como Ferrocarriles y Correos

FEB, 05, 2021 |

REALIDAD. La obra de Alfaro se tergiversó y mal utilizó en el correísmo.

Se iniciaron millonarias inversiones sin estudios ni sustentos y se inflaron ingresos con ventas a otras entidades públicas, para dar la impresión de que el Estado manejaba proyectos exitosos.

En 2010, el Gobierno de Rafael Correa creó una gran cantidad de empresas públicas, entre ellas Correos del Ecuador y Ferrocarriles Ecuador. Sin embargo, el manejo desde el principio fue populista e irresponsable. La premisa era que se podía gastar a manos llenas porque al ser público no era de nadie y, además, era casi inagotable.

El anuncio del inicio del proceso de liquidación, hecho por el presidente Lenín Moreno en mayo 2020, solo es la última parada de un viaje donde era más importante la publicidad y la imagen antes que construir entidades sostenibles y rentables, sin que el Gobierno tenga que constantemente tapar los huecos de las ineficiencias y pérdidas. Esos huecos se taparon con millones de impuestos pagados por los ciudadanos y que podría haberse destinado a mejores causas.

Sin norte desde el inicio

La empresa pública de los Ferrocarriles del Ecuador se creó sin estudios ni análisis serios de factibilidad y rentabilidad. Hasta 2020, las pérdidas acumuladas superaron los $160 millones y la inversión inicial nunca fue recuperada. Cuando se inició la liquidación, apenas tenía $1.000 en su cuenta en el Banco Central.

Correa gastó $368,8 millones para rehabilitar 506,7 kilómetros de vías férreas, pero, por ejemplo, Colombia, casi por las mismas épocas, destinó $60,27 millones para recuperar el triple, es decir, 1.403 kilómetros en tres grandes rutas. 

Además, el proyecto colombiano no se concentró, como producto estrella, en la creación solamente de un tren turístico de lujo, sino que se pensó para el transporte de acero, pulpa para papel, cerámica, insumos químicos, café, entre otros. En un principio, se calculó 5 millones de toneladas al año, pero se superó los 35 millones, lo que ha generado empleo y más inversiones.

Mientras tanto, el proyecto ecuatoriano no solo que no potenció el turismo, sino que tampoco se pensó en la producción o mejores conexiones como un tren rápido Quito- Guayaquil. En total, la Contraloría ha elaborado 30 informes sobre los malos manejos en los Ferrocarriles, donde se establece que los $20 millones de ingresos ni se quiera se sabe si son reales y cómo se gastaron, y estuvieron atados a contratos con otras instancias públicas como el ministerio de Educación.

Alimentos podridos y paquetes sin entregar

La empresa pública Correos del Ecuador no pudo aprovechar la época del boom de la paquetería y los envíos, atada al aumento del comercio electrónico, porque la pandemia la “sorprendió” sin inventarios y con un sistema manual de clasificación, donde la ubicación de un encargo en las bodegas podía demorar hasta 18 días. Además, el ingreso de la información del destinatario era principalmente manual, lo que generaba errores de digitación.

En 2010, subidos en la bonanza petrolera, la entidad comenzó con ventas de $40 millones, ligadas sobre todo a contratos con otras entidades estatales, y una nómina de 2.000. Sin embargo, los malos manejos e inversiones ineficientes provocaron que, para 2016, ya hubiera perdido la mayoría de sus clientes y, en promedio, tuviera pérdidas de $3,4 millones al año. Esas pérdidas no se transparentaron en los balances porque se cubrían con aportes del Gobierno y otro tipo de movidas contables.

Desde el anunció de la liquidación, en mayo 2020, se han descubierto graves problemas, como la compra de máquinas clasificadoras costosas que aún se están pagando y que funcionan al 3% de capacidad; y una flota de 450 autos donde solo operan 32 y de los 418 restantes no se sabe. Asimismo, existe casi un millón de paquetes no entregados y hasta 136,9 millones de toneladas de alimentos, destinados a desayunos escolares, que se pudieron en las bodegas desde 2015. (JS)

En promedio, los ferrocarriles perdieron $23 millones al año, lo que hubiera servido para dar empleo a 5.000 personas al mes con el salario básico.
En promedio, Correos del Ecuador perdió $3,4 millones en los últimos años, lo que hubiera servido para dar empleo a 730 personas al mes con el salario básico.