San Francisco, leyendas y riquezas

ENE, 15, 2006 |

Leyenda. Una piedra salvó a Cantuña de Satanás
El Templo de San Francisco, fue fundado en 1535 por Fray Jodoco Ricke. Tiene una extensión de 3.5 hectáreas, es la edificación religiosa más grande de Iberoamerica. Desde 1983 ha sido intervenido por la Agencia Española de Cooperación Internacional y el Instituto de Patrimonio Cultural.

 En 1996 se adaptó un sector del templo para el Museo Franciscano. Hoy en este lugar se exhiben 250 obras, de autores como Miguel de Santiago, Caspicara y Legarda. También se inauguró el Museo Fray Pedro Gocial con cientos de piezas coloniales.

La construcción de convento fue muy difícil, porque está en las faldas  del Pichincha, un terreno muy inclinado. Tal vez es por esta razón que se ha creado la Leyenda de Cantuña, a quien se le atribuye popularmente la construcción del atrio. Lo bueno es que hasta ahora falta una piedra, en uno de los bajantes de agua de las escalinatas: por eso su alma aún no ha sido captada por Satanás. Pero las leyendas son solo una de sus riquezas.

 También se dice que allí, en tiempos precolombinos, funcionaba un centro de intercambio comercial entre los señoríos. Además, desde la Colonia, Felipe II de España se asomaba a las ventanas de El Escorial para ver las cúpulas del templo quiteño y comentar lo cara que le estaba resultando la obra.

 En el interior del Templo, se aprecia el oro del  incario y el talento de los artesanos de la Escuela Quiteña. Cerca de 4 mil obras, entre esculturas, lienzos, pintura mural, artesonados y mueblería, dos capillas, tres claustros principales, una abadía, un huerto y una nostálgica cervecería.
 
El recorrido
Se han recuperado mil objetos de arte. 250 de ellos se exhiben desde 1996 en dos galerías que se adaptaron para el Museo de San Francisco. El recorrido empieza por el coro de la iglesia, un precioso habitáculo con  capacidad para 61 frailes, franqueado por dos órganos alemanes y decorado por un exquisito artesonado de estilo mudéjar, compuesto de 4.600 piezas de madera, en cuyo centro hay una peculiar estrella de ocho puntas.

De este sitio se desciende a las salas de exhibición, donde se aprecian obras de Miguel de Santiago (como la emblemática "Inmaculada Eucaristía"), Diego de Robles, el Padre Carlos, Manuel Chili "Caspicara", Bernardo de Legarda, Gregorio de Vásquez, Mateo Mexía, grabados alemanes del siglo 18 y un mapa de Sudamérica pintado en 1775.

 El final de la visita es hacia el extremo norte del convento, en la antigua cervecería creada por los frailes en 1566. En su sala de recibimiento hay una taberna y en la posterior  está la galería y los instrumentos con los que se preparaba la bebida.

La Leyenda
Cuenta la historia que un indio llamado Cantuña se comprometió a construir el atrio del templo de San Francisco. El tiempo de entrega era corto y Cantuña no iba a finalizar la obra en el plazo acordado, de tal manera que al verse perdido, hizo un pacto con el Diablo; éste, a cambio, le pidió su alma, y Cantuña aceptó.

 Los diablitos comenzaron la construcción que demoró una noche. Cuando Lucifer vino a buscar el alma de Cantuña, él descubrió que faltaba una piedra por colocar y por tal motivo el pacto quedó anulado. Así  salvó su alma.
 
Tome Nota:
El Museo se encuentra en la calle Cuenca 477 y Sucre en La Plaza de San Francisco.
El horario de atención es de lunes a sábado desde las 09H00 hasta las 18H00 y el domingo desde las 09H00 hasta las 13H00.