Emérita Quiñónez, educadora y política

ABR, 12, 2006 |

12 Emérita Quiñónez, educadora y política
De temperamento aplomado, fina en el discurso y sin palabras rebuscadas, mantiene la diplomacia de una mujer de letras y política. Gesticula con sutiliza cada cosa que pronuncia y a sus 73 años no ha olvidado ser madre, amiga y esposa.

Hija de Santiago Quiñónez Rodríguez y María Díaz, ambos esmeraldeños; nació en la cabecera del río Quinindé, cerca de La Bocana del Búa, por eso siempre reclama a La Concordia como de Esmeraldas.

Maestra jubilada y madre de familia, ama profundamente la provincia de Esmeraldas a la que dedicó 48 años de su vida desde el Magisterio ecuatoriano, a la formación educativa de niños, jóvenes y adultos.

La vida de Emérita Quiñónez Díaz de Mina, tiene tres facetas: la primera como basquetbolista, siendo seleccionada ecuatoriana, lo que le permitió asistir a varios sudamericanos y tuvo la gloría de haber defendido los colores del Ecuador.

Deportista
Fue parte de un equipo denominado “Deportivo Quiñónez”, conformado por las ocho hermanas Quiñónez Díaz, el que llegó a ser casi invencible en aquella época, pues, no había contendores en el País.

Una segunda fase tiene que ver con el rol de maestra, donde trabajó con mucho entusiasmo hasta llegar a ser una de las fundadoras del colegio fiscomicional Sagrado Corazón y el Nocturno Esmeraldas.

Graduada en el Normal Manuela Cañizares de Quito, aprendió el cómo se enseña y sobre todo el respeto de los jóvenes que estuvieron a su mando en el Normal Superior Luis Vargas Torres, Sagrado Corazón, entre otros establecimientos educativos de la Provincia.

Como política fue la primea mujer concejala, consejera y gobernadora de Esmeraldas; vicepresidenta del Tribunal Electoral de Esmeraldas y directora provincial de Educación. Además, presidenta del Consejo Provincial de Tránsito.

Mucho por hacer
Considera que hace falta mucho por hacer en educación, pese a que los directores que han pasado por esa institución lo han hecho. “El Magisterio necesita de un esfuerzo sobrehumano para alcanzar lo que se quiere”, opinó.

“Siempre mis actividades políticas fueron socializadas, buscaba un mundo más humano, solidario y en cierto modo lo encontré, podría decir que la política es para las personas que aman a la provincia y que son sangre y nervio de ella”, comentó.

Madre de tres hijos, todos profesionales, se siente una mujer realizada porque siempre quiso que sus hijos llegaran lejos y lo consiguió de la mano de esposo Arnaldo Mina que le acompaña desde hace 48 años.

Actualmente esta notable maestra está dedica a sus negocios particulares en la parroquia Tonsupa, cantón Atacames, donde administra un hotel de su propiedad y es allí donde pasa la mayor parte del tiempo.

GALERIA DE VIDEOS