‘El Ogro’ lleno de calidad humana

JUN, 13, 2006 | 04:00

En la campaña electoral de 1910 y 1911 hubo tres candidatos: Estrada, apoyado por Eloy Alfaro; Alfredo Baquerizo Moreno, por los liberales placistas y un sector de los conservadores, y Flavio Alfaro, por algunos círculos militares.

Pesó el influjo del presidente Alfaro, quien siempre se inclinó por un civil. Estrada obtuvo 103.024 votos; Flavio Alfaro, 3.708; y, Baquerizo Moreno, 1.733.

Emilio Estrada tomó posesión de la Presidencia de la República, donde manifestó: "Permitidme tributar una palabra de admiración al pueblo quiteño que ha operado un cambio de sistema político sin producir violentas sacudidas en el país".

Luego comenzó de inmediato a demostrar sus condiciones de notable político, de hombre que conocía a fondo los problemas de Ecuador.

Sus íntimos le llamaban ‘El Ogro’, pero por dentro la calidad humana de Estrada pesaba subidos quilates: generoso con su dinero, enérgico y franco frente al poder.

Un hombre entero
Combatió contra Veintemilla junto a Alfaro en la batalla de Guayaquil en julio de 1883 y formó parte del grupo montonero ‘Los Chapulos’ en la guerra de guerrillas contra Plácido Caamaño.

Enviudó dos veces y contrajo un tercer matrimonio. Fue comisario de Policía y en 1910 ocupaba por sexta vez la Gobernación del Guayas a la que representó como senador suplente y como diputado principal. En 1901 declinó por razones de salud la candidatura presidencial que Alfaro le ofrecía.

Buscó el apoyo del ‘placismo’ y formó un gabinete de ‘antialfaristas’, entre ellos el propio general Leonidas Plaza y el conservador Carlos Tobar y Borgoño, y prescindió de la colaboración de los industriales con quienes estaba vinculado.

Exigieron su renuncia
Eloy Alfaro dio crédito a rumores que insinuaban que Estrada era amigo de los conservadores y pidió la renuncia al presidente electo. Alfaro convocó un Congreso Extraordinario para descalificarlo, pero no lo logró. 

El 11 de agosto, varios cocheros partidarios de Terán asesinaron a Quirola, que guardaba prisión en el Panóptico.

Ese mismo día, al grito de "¡Abajo la dictadura! ¡Viva Emilio Estrada! ¡Viva la Constitución!", muchos soldados y una fuerte poblada asaltaron el Palacio de Carondelet para capturar a Alfaro.

El ministro de Chile, Víctor Eastman, fue al Palacio, condujo al Presidente a su Legación y le salvó la vida a él y a la familia.

Carlos Freile, cabeza del senado, exigió, amenazante, la renuncia de Alfaro, quien contestó: "No deseo que por mi interés personal se derrame una sola gota de sangre" y renunció.

Tropas de la Segunda Zona Militar al mando del general Ulpiano Páez avanzaban sobre Quito para defender a Alfaro.

El Viejo Luchador convenció a Páez de que desistiera del intento y Páez así lo hizo.
Alfaro salió con rumbo a Panamá gracias a la mediación del presidente electo, Emilio Estrada, ante el encargado del poder, Freile, y bajo la promesa de que no intervendría en política por un lapso de dos años.

Muerte de Estrada
Estrada fue defensor incólume de las libertades públicas. No era el hombre veleidoso que se amoldaba a las situaciones y plegaba a los honores, ni siquiera a los provechos y ventajas que proporciona la política.

Emilio Estrada, en su ardua administración, inició trabajos para la explotación petrolífera de Santa Elena, creó el cantón Pedro Moncayo en Pichincha el 30 de septiembre de 1911.

Freile se hizo cargo nuevamente del poder y pidió a los jefes militares tranquilidad para preparar la elección presidencial.

Los candidatos probables eran los generales Flavio Alfaro y Leonidas Plaza. Pero al día siguiente de la muerte de Estrada, el general Flavio Alfaro, que se hallaba en Panamá, fue proclamado Jefe Supremo en Esmeraldas.

Seis días después, el general Pedro Montero se proclamaba Jefe Supremo en Guayaquil y llamaba a Eloy Alfaro.

Tres días más tarde, el general Leonidas Plaza se dirigía a Guayaquil para someter a Montero.

Pasados cinco días, Flavio Alfaro estaba en Guayaquil para unirse con Montero.
Tres días más adelante llegaba Eloy Alfaro a Guayaquil y ofrecía su mediación entre los sublevados y el Gobierno Central a fin de que se eligiese a un civil. El Gobierno no aceptó la mediación.

Luego del asesinato de Alfaro, el liberalismo radical no volvió nunca más al poder. La herencia del liberalismo de 1895 a 1912 fue la inauguración de una nueva época en la historia del Ecuador, la creación del Estado laico, el avance del Estado nacional, el nacimiento de la opinión pública, la secularización de la familia y de la educación, el fortalecimiento teórico de la soberanía popular como fuente del poder, el crecimiento de la burocracia y la posibilidad de una apertura al cambio social.

Como deudas del liberalismo se registran la tolerancia a la antigua estructura de la propiedad y a las relaciones sociales injustas, el fraude electoral y la esterilización de los partidos políticos.


BIOGRAFÍA >>
Emilio Estrada y Carmona

> Nació en Quito el 28 de mayo de 1855.
> Bautizado el 29 de julio del mismo año.
> Padrinos el general José María Urbina y doña Teresa Jado de Urbina.
> Estudios en el colegio Vicente Rocafuerte de 1863 a 1869.
> Murió en Guayaquil el 21 de diciembre de 1911.


PRESIDENCIA >>
Emilio Estrada

> Período del uno de septiembre al 21 de diciembre de 1911.
> Primera Dama: Lastenia Gamarra.
> Vicepresidente: No había esa función.
> Encargado del Poder: Carlos Freile Zaldumbide: del 22 de diciembre de 1911 a cinco de marzo de 1912.

Fuentes: Humberto Oña y Simón Espinosa.

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